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viernes, 20 de enero de 2017

I TRAIL SIERRA GORDA

            I TRAIL SIERRA GORDA - 16,5 KM / 600 D+


Si, habéis leído bien, son 16,5 km (muchos sabréis que hubiera preferido la misma cifra pero sin comas) y si, habéis visto bien, ese tan guapete a la derecha del podium con chaqueta amarilla de finisher de la Ultra Mitic (con lo que me costó conseguirla.., como para no presumir de ella..) soy yo. Este año he decidido participar en alguna que otra carrera corta buscando "entrenamientos de calidad" y esa "chispa" que te da la competición. Estoy seguro de que me vendrá muy bien de cara a mis carreras de verdad.
Así que, el domingo 8 a las 9:30 me encontraba en Vista Alegre (Cartagena) donde se iba a desarrollar la primera edición del Trail de Sierra Gorda. Había llegado acompañado por Jesús y Fernando, dos hermanos amigos míos muy buenos corredores y mejores personas, habituales en este tipo de carreras. Recogemos los dorsales, calentamos un poquito y nos preparamos para la salida (con perdón). 
Jesús, Fernando y yo momentos antes de la salida.

Mi intención era salir junto a Fernando e intentar seguir su ritmo (el de Jesús es inalcanzable, quedó 3º en su categoría) pero en un despiste mío le pierdo de vista y dan la salida (c.p.) sin localizarle. No pasa nada..., a correr!!.
El inicio de la carrera.
Llaneamos pasando por un pinar y enseguida la primera subida. Prácticamente todo el mundo se pone a caminar pero es una subida que para mi no es demasiado dura, así que lo único que hago es bajar el ritmo y subir trotando. Esto hace que empiece a adelantar a bastante corredores, calculo que estaré entre los 60 primeros. 
Comienzo de la primera subida.


En uno de estos adelantamientos, un par de corredores me comentan que me lo tome con tranquilidad, que aún queda mucho. Les agradezco el consejo y me voy sonriendo pensando en lo diferente que se ven las cosas en función de a lo que te hayas acostumbrado o según tu experiencia. Para mi que quede mucho es que queden 50 o 70 kilómetros, no 14.
Llevo justo detrás de mi a Esther Sanchez, una corredora cartagenera que siempre hace podium a cualquier carrera que va y me sorprende no llevarla por delante, eso significa que mi ritmo es muy bueno, quizás demasiado bueno, pero mi respiración y mis pulsaciones están controladas por lo que decido seguir igual.
Un poquito antes de llegar arriba me adelanta (mucho tardó) y ya coronando me encuentro a Fernando que me da ánimos al pasarle.
Comienza ahora una bajada por un sendero con alguna que otra complicación. Me encuentro fuerte y a pesar de ser pésimo bajando (bueno y subiendo y llaneando) voy adelantando mas posiciones. Hemos bajado hasta el nivel desde donde salimos y ahora transitamos por una zona mas o menos llana con ligeros sube bajas en busca de la siguiente subida.
Un voluntario en un cruce nos anima y comenta cuando pasamos a su lado que ahora empieza lo "gordo", !ya estamos!.., a que al final esos dos de antes van a tener razón?, pero nada, pensándolo fríamente es una distancia que la he hecho entrenando muchas veces con mas desnivel y si no ve vuelvo loco con los ritmos no creo que pase nada.
"Lo gordo" es la subida principal de la carrera, una subida que se hace por un camino o pista y con un desnivel que te permite hacerla toda corriendo (esto lo supe cuando llegué arriba). Pongo un ritmo decente y comienzo la ascensión. Desde la bajada anterior llevo a Esther justo delante de mi a pocos metros y a Fernando detrás, mientras vaya en medio de ambos significa que voy bien. En una curva aparece un avituallamiento y paro unos segundos a beber agua siendo adelantado por cuatro o cinco corredores, Fernando incluido, ¡¡ ni beber tranquilo te dejan !!. y un poquito mas adelante me cruzo con Jesús que bajaba? (después me enteré que bajábamos por el mismo sitio por donde se subía).
Jesús.

Inicio otra vez la marcha con mi mas que decente ritmo y al poco tiempo vuelvo a adelantar a todos situándome otra vez en medio de mis dos referencias. 
En mitad de "Lo Gordo" con Fernando a unos metros detrás.
Aquí se le ve mejor a Fernando.
A unos 30 metros de la cima Fernando me adelanta pasando por el control que está arriba con 5" de diferencia. Ahora comienza una larga bajada que se hace por el mismo camino de la subida cruzándose los corredores. Ahí me doy cuenta de que no voy en mala posición y aunque no entraba entre mis objetivos pienso que quizás pueda hacer podium en mi estrenada nueva categoría ( aquí no lo sabía pero en ese momento era 5º).
Llego a otro avituallamiento en un cruce que nos desvía del camino por donde habíamos subido en el que paro lo justo para beber otro rápido vaso de agua a la vez que pregunto sobre lo que nos queda. Unos segundos y vuelvo a reanudar la marcha sin que nadie esta vez me adelante.
A Fernando ya no lo veo pero sigo teniendo a pocos metros delante de mi a Esther (quedó 3ª en su categoria). Ahora atravesamos una zona en ligera bajada por un camino con unos árboles caídos donde hay unos voluntarios controlando ese paso. Mi ritmo es bastante bueno y poco a poco me voy pegando a ella hasta que en un pequeño repecho la adelanto. 
Esther. Yo soy el que se ve al fondo.
Ya estoy aquí.
Se me une un corredor poniéndose a mi lado justo cuando pasamos delante de un voluntario que nos dice que aprovechemos esta parte para correr (¡¡si no he parado desde la salida!! ) porque después vamos a tener una subida durilla. Es un chaval joven y en broma le digo que le dejo adelantarme ya que seguro que no está en mi categoría, contestándome que llevo un ritmo bueno y que prefiere ir así. El zagal, muy majo por cierto,  se llama David , es militar destinado en el País Vasco y me confirma que no está en mi categoría, tiene 21 años y el es promesa (quedó 3º en su categoría). Mientras vamos juntos en esta parte  yo voy pensando en lo curioso de la situación, tengo mas del doble de su edad, dos generaciones distintas y vamos ahí los dos, tête á tête ( los que no sepan idiomas que no se confundan con la traducción). Aquí me di cuenta de lo mayor que soy y lo joven que estoy.
David.

Seguimos los dos juntos hasta que llegamos a la última subida, no muy larga ni dura,  donde alcanzamos a varios corredores que van andando. Yo subo con mi trote suave y adelanto a todos. Arriba nos está esperando la Muerte, la saludo y comienzo la bajada que me lleva otra vez hasta la zona de pinos de la salida.

La muerte animando.
Aquí ya me cuesta mas aguantar el ritmo y David se aleja unos metros. Estoy llegando a mi límite pero sé que ya queda muy poco. Pasamos la zona de pinos y llego a otra pequeña subida donde hay bastante gente animando a los lados del camino, algo que agradezco ya que si no hubieran estado no descarto que me hubiera puesto a caminar ( iba casi empty). 
Por la pinada.
En la última subida echando el resto.
Desde arriba se ve la meta a unos escasos 100 metros. Aprovecho la cuesta abajo para subir el ritmo pero a mitad de ella me encuentro con Fernando así que decido aflojar y entrar junto a el.
Nuestra llegada.



Al final 40 de la general de 314 corredores y 3º de mi categoría con un tiempo de 1h35'27". Muy contento y satisfecho con el resultado. No sufrí mucho y me pareció una carrera bien organizada que recomiendo.


viernes, 23 de diciembre de 2016

FALCO TRAIL 2016 - 45 KM

45 KM - 3.000 D+



Estuve dudando hasta la última semana entre hacer la prueba de 100km o la de 45. Al final me decidí por la "corta" debido a que no daban muy buenas previsiones de tiempo y  no me apetecía estar a remojo demasiadas horas ni pasar mucho frío. Tampoco necesitaba los puntos que daba la prueba larga para la inscripción al UTMB porque ya tenía los necesarios (o eso creía yo).

No madrugo demasiado el día de la carrera ya que vivo cerca de Cehegín llegando  con el tiempo justo  para recoger el dorsal y aparcar lo mas cerca posible de la salida. De momento la temperatura no está mal a pesar de ser las 7:30 de la mañana, la lluvia no hace acto de presencia y fantaseo con la idea de que quizá nunca llegue a aparecer.
La prueba va a tener cierto nivel ya que aparte de estar yo, estarán Luis Alberto Hernando (campeón del mundo de Ultra Trail) y Pau Capell, ganador entre otras muchas de la TDS este año.
Debajo de la C de coca-cola estoy.

Me coloco algo por delante en la salida y a las 8.00  todos a correr. Asfalto atravesando una parte de Cehegín hasta llegar a la vía verde, cruzamos la autovía por debajo y comenzamos la subida a Peña Rubia. Subida cortita por una estrecha senda con algo de barro en la que se forma un tremendo tapón que obliga a ir bastante despacio tomándomelo con bastante tranquilidad (los atascos y los madrileños nos llevamos bien). 
Justo al llegar arriba empieza el típico chirimiri murciano y no pararía de llover en toda la carrera. Llevo el chubasquero puesto desde casa, así que no pierdo tiempo en ponérmelo como algún que otro corredor y puedo seguir con mi cómodo ritmo.


Final de la subida a Peña Rubia

A pesar de haber estado lloviendo bastante los últimos días de momento no se aprecia demasiado barro pero hay que correr con cuidado sobre todo en las bajadas no solo por el barro sino por las rocas mojadas.
La zona es bonita, se alternan caminos con sendas y las bajadas de momento son bastante corribles y cómodas. En este tramo se ve a bastante gente animando, algo que se agradece. 
Llegamos al primer avituallamiento en el que solo paro a rellenar agua sin perder mucho tiempo. Esta vez también he salido en ayunas y mi intención es parar en ellos solo a rellenar bidones. Las subidas se van enlazando una tras otra sin apenas partes llanas pero de momento las primeras no me están pareciendo muy duras , supongo que me he acostumbrado a que sean mas largas y estas no lo son y las bajadas son bastante corribles. La lluvia sigue y el frío también pero la verdad es que voy muy a gusto. Eso si, me sorprendo cuando veo a algún corredor vestido igual que si fuese verano con pantalón corto y únicamente con una camiseta de manga corta o sin mangas, ni chubasquero ni na (uno por lo menos tenía excusa, me dijo que era de Salamanca). Pienso que es una locura que vayan así porque  aunque efectivamente la lluvia no molesta mucho y el frío si estás corriendo tampoco.., como tengas alguna caída o lesión.., ?, tieso te quedas fijo.  En fin...
En mitad de una subida me encuentro con alguien que me suena, ¡ Coño , SuperPaco ! ( para quien no lo sepa es un señor de 75 años andaluz que hace ultras, todo un ejemplo en muchos sentidos), vamos ascendiendo por una senda estrecha y me pongo justo detrás de él, por supuesto sin molestarle y sin prisas, pero alguien que a su lado le avisa y SuperPaco muy amablemente se echa a un lado y me anima al pasar (no decía yo que era un ejemplo?). Un poquito mas arriba me cruzo con su hijo que suele acompañarle a las carreras.

Ahora viene una una larga pero fácil subida hacia el Pico del Águila, arriba hay un avituallamiento en el que tienen migas, y cervezas, creo que también vino, pero yo sigo con mi estrategia y solo relleno agua (me tendrían que hacer descuento al inscribirme, ¡¡ si no les hago gasto !!). Bajada otra vez cómoda y corrible hasta llegar a una nueva subida, así era todo el tiempo.  Esta parte ya no es tan "fácil" como al comienzo, las subidas son algo mas duras y las bajadas peligrosas. No he visto tanto barro en mi vida, dificultad al subir y "entretenidas" al bajar. En algunas zonas recuerdo mi época de esquiador y bajo deslizándome haciendo zig-zag cual pista negra. Me sorprende que no me haya caído de momento ninguna vez, yo que me tropiezo hasta con una raya de tiza pintada en el suelo.
Que estilazo

Al final de la subida al campanario se inicia un cresteo. Aquí pega algo el aire y hay que extremar la precaución con las piedras mojadas y puntiagudas. Es la parte mas técnica de la carrera. Tras el cresteo de nuevo una divertida bajada con barro, raíces y, ¡ oh , sorpresa !, ahora hay un tramo en el que literalmente hay que rapelar y no me refiero a cantar hablando que hay una l enmedio sino a bajar con el culo hacia afuera agarrado a una cuerda apoyando los pies en rocas y encima, sin nadie de la organización que vaya contando despeñados. A los que salimos ilesos de aquí no espera mas barro aún (las de peleas de esas que se podrían hacer aquí) y yo, misteriosa o milagrosamente sigo sin caerme.
Llego a un nuevo avituallamiento muy bien atendido por unas señoras,  relleno bidón y como tengo hambre me paro a degustar un delicioso y recién hecho sandwich de salchichón. Además  me aprovisioné con gominolas y otro medio sandwich para ir comiéndolo por el camino pero  me  lo tuve que guardar en el bolsillo porque había iniciado un subida mas durilla que las anteriores y ya sabéis que los hombres dos cosas a la vez no pueden hacer.
La siguiente bajada es corrible pero peligrosa. Es una especie de rambla no muy ancha en la que también baja el agua de la constante lluvia. Voy haciendo malabarismos para no caerme por culpa del resbaladizo barro, hasta que encuentro la solución y sigo al agua, o sea que corro exactamente por donde baja el agua comprobando que esta zona esta dura y no patino. Se complica mas la cosa. Ahora hay vegetación, ramas, rocas mojadas, barro y mas agua pero consigo llegar al final de esta parte sin dejar de correr y solo teniendo un par de sustos, eso si, no me he mojado los pies mas en mi vida.
Flotando de contento iba.

No estoy seguro de cuantas subidas me quedan, hay tantos sube bajas que no se sin alguno tiene que ver con el perfil que miro en el dorsal de la carrera. Paso una zona de árboles viendo ya al fondo Cehegín, atravieso una especie de río por en medio hasta las pantorrillas y llego a una zona asfaltada donde alguien de la organización comenta que han quitado la última subida por peligrosidad y que ya solo quedan unos 4 kilómetros de asfalto hasta meta.
Voy bien pero con mucho dolor de piernas. Al principio me alegro de que hayan quitado esa subida pero esta parte hay que hacerla obligatoriamente corriendo (llano y asfalto no me voy a poner a caminar...) y según avanzo a buen ritmo empiezo a echar de menos la subida, por lo menos al caminar las piernas descansan. Cruzo un puente, entro en Cehegín y callejeo , casi todo cuesta arriba  buscando la zona de meta a la que por fin llego entrando  tras 7h49'49", un poquito harto de tanto agua, pensando en donde voy a ducharme y si me quedo a comer por aquí o me voy a casa.
Mi llegada. Contento estaba pero hartito de tanta agua y pensando en mis cosas.
Esperaba haber hecho mejor tiempo pero tras saber que algún corredor tardó en esta edición por culpa la climatología 1 hora mas que en la anterior que también hizo, me doy por satisfecho. Es una bonita carrera no tan dura como pensaba que sería y que espero volver a hacer en otra ocasión sin mojarme tanto. Está bien organizada, con algún fallo como el de no poner a nadie en los sitios complicados y está muy bien balizada. Con una riquisima paella final y cerveza barra libre (algunos la correrían solo por esto).

Y aunque acabé contento, por haber elegido la carrera de 45 en vez de la de 100 me ha costado no poder optar a ir al Ultra Trail del Montlblanc el año próximo. Cuando me estaba inscribiendo me enteré de que a una de las carreras que hice en 2015 y que se neutralizó en el km.100,5 por culpa de la niebla le habían quitado un punto por lo que..., 
Au Revoir Chamonix. Quizás en el 2018.


Felices Fiestas y Año Nuevo a todo y todas.

viernes, 28 de octubre de 2016

LOS 2 RÍOS TRAIL 2016 - IV MENTIRAS VERTICAL


73 km - 4.600 D+

En realidad,  mi intención era haber vuelto a correr otra vez la Ultra del Genal en Málaga pero arrastraba unas molestias desde hacía semanas en el talón de Aquiles y no tenía plena confianza en que pudiera terminarla (130km), por lo que busqué una alternativa más "corta" que también me diera los puntos que me faltaban para poder inscribirme en el UTMB 2017 y si era posible, que estuviese cerca de casa. La 2 Ríos Trail cumplía con todos los requisitos, además conocía algo la zona y sabía que era bastante bonita. Eso si, como tengo un Máster en desniveles (es lo que tiene haber corrido tres años seguidos en Andorra) sabia que esta carrera iba a ser dura ya que los 4.600 metros de desnivel positivo estaban repartidos en apenas tres subidas y media.
El viernes a las 6 a.m. tras algún problemilla en encontrar el lugar y en aparcar, estaba preparado junto a unos 60 corredores más para tomar la salida,  animada por Depa, un famoso speaker que suele estar en las carreras de más renombre.
6 a.m. Depa a punto de dar la salida.

Con algo de fresco y frontales encendidos afrontamos la primera de las subidas. Extrañamente a lo que me sucede habitualmente al principio de las carreras, voy bastante "bien",  normalmente me cuesta coger el ritmo hasta que no llevo 5 o 6 horas, pero hoy voy muy cómodo, algo de lo que me alegro.
Lidero un pequeño grupito, poco a poco me voy alejando y de pronto oigo como dos corredores me llaman, voy tan concentrado en mis cosas que me he saltado una baliza, pues nada vuelta atrás. Aunque es de noche el paisaje ya se adivina bonito. Vamos por caminos, sendas, zonas con pinos y de vez en cuando se oye el murmullo de un río cercano, también atravesamos alguna que otra aldea silenciosa a esas horas. Primera bajada muy fácil por senda y se sigue escuchando el agua de algún arroyo. Los primeros rayos de sol me confirman lo que intuía y el paisaje es alucinante.

Llego a un avituallamiento y paro lo justo para saludar a los voluntarios y rellenar bidones. Empiezo a subir por una carretera, voy muy bien y me noto más ligero que antes, ¡coño, los bastones ¡ desando lo andado y vuelvo a por ellos al avituallamiento. Vuelvo a andar lo desandado. Después de la carretera la subida sigue por sendero, el valle del tus me acompaña a mi izquierda cubierto por una especie de nubes, al fondo se divisa el Pico Mentiras, lugar al que nos dirigimos pero antes hay que afrontar otros dos ascensos que me llevaran al Pico del Calar, encima del nacimiento del río Mundo.
Nubes cubriendo la valle de Tus

De momento el Aquiles va controlado, ahora las molestías las tengo en la planta del pié justo debajo del talón y las muchas piedras que voy encontrando por el camino hacen que lo vaya pasando bastante mal.
En la bajada nos juntamos un grupo de corredores y con algún problemilla con alguna baliza que no está donde debería, llegamos al avituallamiento del km.23.
Hasta ahora lo único que he tomado es agua, había decidido salir en ayunas como cuando entreno 5 o 6 horas para evitar el tema del estómago cerrado, algo habitual en mi y de momento me va bien. En este avituallamiento me encuentro con mi amigo Javier Canalejo que  está haciendo la prueba de 55km, me da mucha alegría verle y sabía que me iba a alcanzar pero no esperaba que fuese tan pronto. Está muy fuerte el tío, al final quedo 6º de la general y 3º de su categoría. Relleno otra vez bidones  e inicio la siguiente subida al Pico del Calar por un precioso bosque de robles.
Comparto kilómetros un corredor de Cehegin J.Fco. Corbalán y más adelante se nos une otro de Moratalla, Germán Romera, muy majos ambos. Esta parte con ellos se hace muy amena.
 
Acompañado del compañero de Cehegín
Tengo hambre. Nunca pensé que diría esto corriendo una ultra y me sorprende. Me tomo un gel mas una barrita blanda de Keep Going y sigo con hambre, estoy alucinando. Llego al km.40 donde está el punto de vida y veo que tienen bocadillos, me siento tranquilamente a comerme uno de mortadela. Pido la bolsa que dejé allí y cojo una  lata de fanta y una botella de agua con gas (cortesía de la sala vip de Renfe). Lo siento Pedrito, se me olvido allí tu camiseta. Relleno bidones y salgo del avituallamiento comiéndome otro bocadillo de jamón y queso con la fanta tranquilamente mientras voy subiendo por una carretera algo empinada (c.perdón) y disfrutando como nunca. Voy de camino al Pico Mentiras y aunque es el techo de la carrera algo me dice que el ascenso no va a ser tan duro como lo pintan. Y efectivamente es una subida bastante llevadera que hago bastante bien. 
Preciosas vistas, bueno y el paisaje también es muy bonito.

Durante mi parada en el avituallamiento que está casi en la cima me llevo una bonita sorpresa al encontrarme con otro amiguete de Cartagena que está haciendo la otra carrera de 55, es José Amorós. Charlamos un ratito y salgo detrás de él para finalizar la parte más dura de esta subida que nos llevará a los 1898 metros del Mentiras.
Arriba nos separamos, José hacia la izquierda y yo hacia la derecha. Comienza ahora una larga bajada. Voy cresteando un tramo, después bajo por una zona un poco técnica con piedras sueltas y al final hay una zona boscosa con una vistas increíbles y algún que otro arroyo. Sigo con los dos compañeros murcianos pero cuando empieza una "fácil" subida por pista ellos se van alejando andando tranquilamente. Aquí me doy cuenta de lo mal que subo (aunque bajando creo que soy peor). Pues nada, ahora ya solo voy en busca de la última subida de la carrera que por ahí dicen que es muy dura. ¡ Bah, no será para tanto !.

Llego al avituallamiento de la aldea de Arguellite a unos 13 km., de meta, cojo unos trozos de melón y me siento en un banco de piedra junto a un abuelete autóctono a comerlos. Charlo con él y con el voluntario. No queda ya nada, les digo. El abuelete me mira, mira al chaval y le pregunta si tenemos que subir por "ahí" (señalando hacia atrás). Si,  le dice el voluntario. El abuelete me vuelve a mirar. No necesitó decirme nada, su cara lo hizo. En ese instante supe que iba a sufrir y mucho.
Salgo caminando por una carretera con una fuerte pendiente. No será para tanto, pienso mientras sigo recordando la cara de amable abuelillo. Miro el GPS y marca 1023 metros de altura, tengo que llegar a 1800. Joer la que me espera. Sigo subiendo esa carretera que no acaba nunca hasta que llego a un camino y al poco tiempo una baliza me indica que gire a la derecha. Ahí empieza lo bueno, 1123 metros de altura dice el GPS. ¡ Bah, no será para tanto!.

Comienzo la subida y la cosa empieza a ponerse dura (con perdón). Subo lentamente intentando controlar  las pulsaciones. Cada vez se empina (con perdón) más. Oigo a alguien por detrás, un corredor se me acerca y me adelanta alejándose poco a poco. Sigo subiendo, parece que ya se ve cerca una mole de roca que está en la cima. Creo que ya queda poco pero miro el GPS y marca 1400, o sea que aún queda la mitad y yo estoy más muerto que vivo.  Escucho voces de chicas arriba, ¿estoy alucinando?, ¿tengo mal de altura?. No, son un par de simpáticas  desbalizadoras de la organización. Llego a su altura, meto tripa y me pongo a charlar y bromear con ellas un ratito intentando parecer que lo hago por educación y no porque si no descanso unos segundos me caigo muerto ahí mismo. Me animan y me dicen que me quedan solo unos 25'  de subida, luego un paso con cuerdas fijas algo complicado y después otro tramo más llevadero de 10' ???, eso es animar y lo demás es tontería.
Después de oír eso yo no sabía si dejarme caer rodando hasta abajo o fingir un ataque al corazón y que vinieran a buscarme. Pues nada, habrá que seguir, les dije, esperando que en el futuro no me recordasen como " el tío ese tan atractivo que la palmo subiendo “.
Otro corredor se pone a mi altura. Él no lleva bastones y el desnivel es tan vertical que tiene que ir a veces ayudándose de las manos. Llegamos a las cuerdas fijas, las pasamos y seguimos ascendiendo. Hasta yo uso las manos en algún momento. Poco a poco el temporal compañero se va alejando perdiéndole antes de llegar arriba.
I'm alive !
Por fin llego arriba y sufriendo como nunca. Ni en Andorra me he encontrado subidas así. Si es cierto que aunque este tipo de subidas me cuestan muchísimo y lo paso bastante mal tengo una cualidad, aparte de mi simpatía, y es que me recupero enseguida. Así que, a los pocos minutos de empezar a descender y ayudándome de eso que descubrió Newton, estaba totalmente recuperado.
Bajada algo técnica al principio, después mas corrible por una zona  boscosa donde sin parar saco el frontal de la mochila ya que está oscureciendo y no quiero tener ningún traspiés.
Llego al último avituallamiento donde me aplauden al llegar (que majos). Solamente paro un momento para preguntar cómo son los 3kms que faltan y salgo corriendo a buen ritmo aunque con cuidado ya que ha anochecido. En una zona habitada me encuentro con más corredores, me pongo el primero pero tenemos que parar porque no encontramos las balizas. Pregunto a una señora de una casa que muy amablemente nos indica el camino pero seguimos sin encontrar balizas. Vuelvo a preguntar a otra familia y esta vez damos con la senda balizada.
Me lanzo a tope. Solo me puede seguir uno de los cinco corredores que nos hemos juntado al perdernos. Ni yo me creo que vaya a ese ritmo bajando por una senda a oscuras y llena de piedras. Llegamos a un río y directamente lo cruzo por en medio, dos veces, porque por ahí no era y tuve que volver hacia atrás. Otro río, por en medio también y por fin se termina el largo descenso. Ahora en llano subo el ritmo y  mi acompañante se va quedando. Oigo al speaker aunque aún no se ve ninguna luz todavía y aparece el cartel de último kilómetro.
Subo el ritmo y al poco tiempo llego a la zona habitada desde donde salimos. Pierdo las balizas pero al estar ya junto al albergue me meto por detrás de una casa llegando a la meta por delante. Aún hay bastante gente que aplauden mi rara llegada, agradeciéndolo. Entro en meta al revés y vuelvo a salir por ella como tendría que haberlo hecho. Depa el speaker, bromea conmigo por la originalidad de mi aparición. Me hace una pequeña entrevista, me dice la posición general (31º), la de mi categoría (5º) y me felicita por la carrera.
Objetivo cumplido. 14h:44:12" y lo puntos que necesitaba.
 
En meta. Ese soy yo
 
Sigo siendo yo

Una vez entrado en meta y tras tardar 45' en encontrar el coche (yo soy así), cené en el albergue y marché para casa llegando sin ningún problema y casi sin dormirme.

De la carrera decir que acabé muy contento con el resultado y no por el puesto sino porque ha sido la primera ultra en la que no he tenido problemas con estómago cerrado y encima teniendo hambre y comiendo bien.


viernes, 22 de julio de 2016

ULTRA MITIC 2016 - ANDORRA ULTRA TRAIL


ULTRA MITIC - 112 KM. - 9.700 Mts D+


Bueno, antes de empezar con la crónica os daré algún dato para que veáis a que prueba me iba a enfrentar: en el 2015 participé en otra carrera con los mismos kilómetros 112 pero con 5.000 metros de desnivel positivo D+, tardé casi 21 horas en terminarla. La Mitic  tiene también 112 km. pero 9.700 metros de D+ y me ha llevado terminarla 39 horas y 18 minutos, o sea que el doble de desnivel el doble de tiempo. Otro dato;  en esta carrera lo normal es que abandone cerca del 50% de los que toman la salida, este año no iba a ser menos y abandonó el 48%, entrando en meta 216 de 417 participantes.
 Es una carrera muy muy dura, que se desarrolla por alta montaña transitando la mayor parte del tiempo entre los 2000 y 3000 metros de altura con zonas donde el terreno es muy técnico y con pendientes interminables, tanto hacía arriba como hacía abajo. Vamos, que hay pensárselo muy bien para ponerte en la línea de salida, o no. Si quieres vencer a este monstruo sobre todo vas a necesitar una cosa, cabeza. No vale que seas un gran atleta, que seas fuerte, rápido o guapo (de hecho yo no soy ninguna de las 3 primeras), aquí si quieres terminarla va a depender mucho de tu coco.
Decir también que la organización fue perfecta así como la señalización tanto de día como de noche y por supuesto todos los voluntarios estuvieron de diez, simpáticos, atentos y pendientes del corredor en todo momento.

En el año 2014, abandoné en el km.77 sin saber aún el motivo. En el 2015 abandoné en el km.33, aquí el motivo estuvo bastante claro y de color marroncito además. Esta iba a ser mi tercera participación y llegaba en muy buen estado de forma y lo que es más importante con muchas ganas de salir. En esta ocasión mi familia no me pudo acompañar y viajé en compañía de mi amigo Johan que iba a participar en la Ronda dels Cims (consiguió ser finisher en poco mas de 60 horas el tío, todo un campeón), ya en Andorra nos uniríamos con Antero, un amigo también sueco que conocimos el año anterior y con el que compartiríamos hotel y yo también carrera. 

Mi estrategia la tenía muy clara, dividirme la carrera en 3 partes, Ordino-La Margineda- Bordes D'Envalira-Ordino y marcarme como objetivo llegar a los puntos de vida (km.44 y 77), yendo lo más tranquilo posible y usando la cabeza. Pero tenía una cosa clara, da igual cuales sean tus planes, pueden darse tantas situaciones durante la prueba que lo mas seguro es que nada salga como planeaste. En mi caso así fue y al final salió mejor de lo esperado.

Bueno, me voy a saltar las intimidades de los días previos con los dos suecos (lo del jacuzzi y la cena en la Borda estuvo bastante bien), solo pondré alguna fotos y me voy directo a la salida del viernes a las 22:00 h.


Preparando la estrategia durante la comida del jueves.

Repasando la estrategia en el hotel.
De turismo por Ordino.
Ambiente el día anterior a la carrera.

Con Nerea Martinez que se empeñó en hacerse una foto conmigo.



Y por fin tras una larga espera ese día, llega la hora de la salida.



Ordino - La Margineda (44km / 3.900 mts D+). Tiempo 12h56'

Con mi amigo Antero momentos antes de la salida.

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Acompañados por el sonido de los fuegos artificiales y de la música salimos los 417 participantes para dar la vuelta a Andorra pasando por 11 picos por encima de los 2.000 metros incluyendo al Pic Comapedrosa, el techo de este País con 2.942 metros. Mi intención era la de salir bastante tranquilo e ir reservando durante toda la carrera y eso hago. La llegada a Llorts, tras 5 kilómetros por carretera y camino como siempre muy bonita con tanta gente animando y aplaudiendo. Aquí es donde de verdad empieza la prueba, monto bastones y a encarar la primera subida (Sedornet). Segunda subida (Coma Aubosa) que al igual que la anterior la hago bien y reservando. Unos tramos bonitos por senderos y llego al Refugio del Pla de L' Estany a los pies del Pic Comapedrosa. Paro solo lo justo para llenar un bidón de agua y comerme media barrita e inicio la dura subida de 3 kilómetros y casi 900 metros de desnivel tardando "solo" 1h46' en realizarla. 
Cuando llego arriba, donde un gaitero está amenizando la noche,  se que este año puede ser el mío, he subido sin apenas cansarme y con la sensación de que podía haber ido más rápido. La bajada con cuidado de no pisar mal o caerme hasta que llego a la parte que está con hielo al lado del lago negro. Aquí si me caigo tres veces seguidas hacía atrás golpeándome en el mismo codo haciéndome una pequeña herida. Sigo con cuidado por un sendero divisando al poco tiempo las luces de mi siguiente destino. 
Llego al Refugio del Comapedrosa, relleno bidones, me tomo un vaso de caldo e inicio la cuarta subida de la carrera (Portella Sanfons). Una subida que yo recordaba más "fácil". Ya arriba un poco de cresteo por camino, bajada por pastos y subida al coll de la Botella por la corta pero dura pista de sky llegando a las 06:51. No necesito ver el tiempo para saber que voy mejor que los otros años ya que me ha amanecido mas tarde comprobando efectivamente que llevo un adelanto de 45'. Estoy  bien pero empiezo a notar el cansancio. El  avituallamiento está fuera y no paro de tiritar de frío mientras relleno de nuevo y me como unos frutos secos.
Ahora viene una parte por bosque bonita donde se puede correr, paso al lado de otro lago, un andorrano que me acompaña en este tramo me comenta que es el lago mas bonito de Andorra. Cruzo algún riachuelo y comienzo la quinta subida al Bony de la Pica. Sigo reservando y controlando mucho el ritmo, tranquilo pero sin pausa. Paso el control de la cima, saludo a unos voluntarios muy simpáticos y encaro la dura y larga (con perdón) bajada de 7 kilómetros hacia la Margineda, que por cierto, también la recordada mucho más fácil.
Llego a la Margineda km.44 y primer punto de vida a las 10:56, más o menos a la hora prevista y lo que es más importante con fuerzas. Aquí estoy una media hora, que dedico a cambiarme ya que empieza a hacer bastante calor, ponerme protección solar y  comer un poco de macarrones más algo de melón.


Descansando y comiendo en La Margineda.


La Margineda - Bordes D'Envalira (33 km / 3.200 mts D+). Tiempo 13h14'

Subida larga e interminable (9 kilómetros) hacia el Coll del Bou Mort  y aquí empieza lo peor de la prueba, casualmente en el tramo que pensaba que  iba a ser el más cómodo. Me está costando subir, hace calor, casi no me queda agua y tengo que parar cada cierto tiempo a la sombra a recuperar fuerzas. En un control a mitad de la subida un voluntario me rellena medio bidón de su agua (me dijo que no lo contara) y me dice que quedan aún 5 kilómetros para el avituallamiento. Mi ritmo es muy cansino, mis fuerzas empiezan a flaquear y lo que es peor mi mente empieza a divagar cosas que no debe. Llego al control del Refugio de Prat Primer  donde hay una fuente y sombra. Me siento, me tumbo, bebo y descanso. Aún no ha terminado la subida, queda aproximadamente un kilómetro, lo más duro y después una empinadilla bajada de otro kilómetro hasta el Refugio de Claror. Un par de corredores dicen que se retiran, unos segundos de dudas pero me acuerdo de un mensaje de voz de mi niña  del día antes.... "Papa, termina la carrera y también que la ganes, besitos". Sigo hacia arriba con mi nuevo ritmo cansino y me da una risa tonta recordando cómo he preparado esta carrera en Murcia. Para hacer 1500 metros de desnivel tenía que repetir la misma subida varias veces y metía en mi mochila dos kilos de arroz para que me costase mas subir, siendo mi entrenamiento más largo de 5 horas, ahora llevo 18 horas en  52 kilómetros y en una sola subida haces 800 metros de desnivel del tirón. 
Llego a la cima y tras la empinada (c.perdón) bajada alcanzo el Refugio de Claror. Aquí solo como melón, no me apetece otra cosa. Relleno bidones y salgo compartiendo algún que otro tramo con corredores de la Ronda. Mis sensaciones cada vez son peores, esta parte es muy cómoda y corrible pero prefiero caminar para ver si me recupero, sin embargo no es así. Voy luchando contra los pensamientos negativos y de momento ganan los positivos, " recuerda el mensaje de Claudia", y pensando, pensando subo a Collada Maiana, bajo hacía el río Mandriú y comienzo otra larga subida hacia Pessons paralelo al río. Ni ganas de comer, ni de beber pero aún me quedan fuerzas cuando llego por fin al Refugio de illa. Llego algo tocado pero mirando el lado positivo voy fenomenal de piernas y cero molestias en general. Me siento para ver si me recupero, la idea del abandono vuelve a aparecer pero Bordes está a tan solo 11 km y 8 son cuesta abajo, así que me uno a unos corredores y salimos hacia la octava subida de la carrera, la Collada de Pessons. La verdad es que a pesar del cansancio no subo muy mal, voy a un ritmo cómodo controlando la respiración y pulsaciones y no me separo de mis temporales compañeros. Ya arriba hace bastante frío y aprovecho que paro en el control para cambiarme de ropa e ir sacando el frontal pues en poco tiempo caerá la segunda noche.
Empezamos a bajar. Voy  liderando a un grupito de corredores, pero dejo que me adelanten y así no tener que ir pendiente de las marcas, solo he de seguirles y concentrarme en no pisar mal por esta parte llena de grandes piedras bordeando tres pequeños lagos. Un nuevo control en el último lago y ahora la bajada es bastante cómoda por pasto y camino hasta llegar al segundo punto de control km.77 Bordes D'Envalira.


Descansando durante la dura subida al Bou Mort.


Bordes D'Envalira - Ordino  (35km / 2.600 mts D+). Tiempo 10h54'

Voy directo a la zona de descanso, veo una camilla libre y me tumbo. No es que tenga sueño, el problema es que no tengo nada de hambre y decido descansar hasta que me vuelvan, si no, no salgo. Por precaución y como me conozco pongo dos alarmas en el móvil por si me quedará dormido. Son las 00h34' y mi intención es estar descansando hasta la 01:00.
Un golpe en la camilla de al lado me despierta, miro el reloj y son las 02h00', ¡no me lo puedo creer! , No he oído las alarmas y  me he quedado dormido casi hora y media!!. Me levanto como si llegara tarde al trabajo, estoy medio adormilado pero lo más importante..., con hambre y con fuerzas. 
Me acerco a la zona de avituallamiento y tiritando de frío pido macarrones, la voluntaria me ve tiritar y me "obliga" primero a tomarme un caldo caliente, después los macarrones y ya que estoy, un bizcochito. Me abrigo bien y cuando me dispongo a salir me dicen que no me puedo ir solo, a esas horas solo se puede salir acompañado de 2 corredores como mínimo. Diez minutos esperando hasta que una mujer me ve y me comenta que su marido también está en la misma situación y le va a buscar para salir juntos. Yo hubiera preferido salir con un par de corredoras muy majas que había por allí, pero en fin, lo importante era irse. Al final salimos 6, por delante Joan (un catalán muy majo) conmigo y cuatro franceses por detrás.
Novena subida al Pas de les Vaques. Durísima, tramos casi verticales por  campo a través y como en toda la carrera el marcaje es excelente, aquí no te pierdes ni aposta. He dicho que era dura? , cuando parecía que estabas llegando llaneaba un poco y seguía la subida mucho más larga y dura (con perdón) sin acabar nunca. A pesar de su dureza yo voy muy bien. Respiración controlada, pulsaciones bajas y con la sensación de que puedo ir más rápido. Desde luego dormir me ha venido muy bien. Llegamos por fin arriba y hay un control, en este punto se unen los corredores de la Ronda compartiendo los 30 últimos kilómetros. Pregunto por mi amigo Johan y me dicen que de momento por ahí no ha pasado, le dejo un mensaje al voluntario por si va cerca y sigo. Me llegan sms al móvil avisándome de que he cambiado de país, o sea que hemos ido un tramo por Francia antes de comenzar la bajada a Incles. Atravesamos zonas con agua ya que vamos cerca de un río y por fin la bajada se suaviza llegando al avituallamiento de Incles. Paramos lo justo para picar algo y coger agua y nos vamos. Aquí también le dejé a una voluntaria un mensaje para Johan.
Me siento muy fuerte, parece que he empezado la carrera y que no llevo ya 85 km,  ahora si voy disfrutando. Seguimos juntos Joan y yo, nuestro ritmo no es malo ya que vamos alcanzando a corredores, la mayoría de la Ronda. Ha vuelto a amanecer y las vistas del Valle de Incles son preciosas. 
Se ya con seguridad que voy a ser finisher este año.

Joan, mi compañero en la parte final.

En mitad de la subida a Cabana Sorda.Que contento iba aquí.

Yo me voy conteniendo, podría ir más rápido pero prefiero reservar ya que no conozco esta parte y sé que las subidas no son lo que parece. La ascensión a la Cresta de Cabana Sorda es relativamente fácil menos el tramo final. Esta zona es muy bonita y avanzamos a buen ritmo. Estoy deseando llegar al Refugio de Coms de Jan y aunque la bajada va por terreno poco complicado se me está haciendo muy largo. Voy admirando el extraordinario paisaje cuando de pronto, ¡¡¡Plasttt !!!..., meto de lleno mi pié en una enorme y recién hecha mierda de vaca. Otra vez la risa tonta, si es que la montaña es muy peligrosa....
 El  día es espléndido con mucho sol y el calor ya empieza a notarse. Por fin llegamos al refugio, nos lo tomamos con tranquilidad y aprovecho para cambiarme poniéndome otra vez de "verano". Sigo con hambre y doy buena cuenta de varios mini fuets, pan, agua con gas y algún bizcochito, parezco un "ceporces"  de verdad (cerveza no había). Bien comidos y descansados salimos en busca de la última subida, la número once a la Collada de Meners. El terreno no es complicado, por lo menos esta parte y mi ritmo sigue siendo bueno, Joan para un momento a mandar un mensaje y me distancio algo de él. Me uno a una pareja francesa de la Ronda, hace tiempo que no práctico el francés y se me nota (espero que esto no lo lean menores) y encima mezclo los idiomas..., Yes, Je vais fine! les digo.  Los tres juntos coronamos Meners, paro unos segundos para admirar el paisaje y justo cuando voy a empezar a bajar se me une Joan otra vez. La bajada como no puede ser de otra forma aquí, es larga, muy larga, pero cómoda. Sigo delante y sigo conteniéndome, me apetece correr y estoy como si solo llevase una hora de carrera, pero sigo reservándome  por lo que pueda pasar, aún así me he ido alejando poco a poco de Joan. En esta parte se ve a bastante gente, senderistas o corredores entrenando que suben cruzándose conmigo, todos te van felicitando y animando. 
Voy en una nube, no me creo que vaya tan bien y lo mejor de todo, ¡¡¡ VOY DISFRUTANDO !!!. Estoy deseando llegar al último control y avituallamiento, el Refugio de Sorteny. Un poco de sendero, un riachuelo, una caída que pudo ser grave (por mirar donde no debía) y por fin el Refugio.
A la vez que me hacen el chek-in y un voluntario me rellena un bidón, guardo los bastones y pregunto lo que queda y como es el terreno hasta meta. Solo 12 km, pista con algún sendero y después asfalto me dicen. Me despido de los amables voluntarios y salgo, ahora si, corriendo a buen ritmo, uff alucino!!.... 
Mientras bajo por la pista pienso en un par de cosas que me han quedado muy claras en esta carrera; la cabeza es muy importante en este tipo de pruebas y en mi caso me viene casi mejor dormir y descansar que comer.
Por esta parte se ve aún a más gente y turistas paseando, todos te saludan y animan. Sigo corriendo, primero por pista, luego por unos senderos con riachuelos, mas pista y asfalto. Cruzo alguna carretera y vuelvo a ir  por caminos y senderos pegados a un río. Esta parte se me está haciendo larga pero voy disfrutando.
Y por fin llego a una zona conocida, es el primer tramo que hicimos cuando salimos de Ordino hace ya 2 días (que pasada). No solo no voy cansado sino que aumento el ritmo cuando llego a la carretera que me va a llevar en tan solo unos 2 kilómetros a la meta. Me pongo a pensar en que la casualidad ha hecho que este año no pueda estar mi familia en meta y me emociono pensando en ello. Corro hasta justo la entrada a meta y ahí 10 metros antes me pongo a caminar y a disfrutar de estos inolvidables instantes. El speaker me anima y saluda por mi nombre. La gente me aplaude y yo, sintiéndome como un héroe entro en meta saboreando mi triunfo subido en mi nube.



video


39h18'49'' -  Posición 176 de 417 participantes - Posición categoría 61 de 164.

Mi llegada a meta.


Muy bien acompañado a la llegada.
 
Esto es lo que duró mi aventura.


Gracias Claudia por tus ánimos, gracias Daniel por tu fe en mí.


Increíblemente al día siguiente estaba bastante bien, aparte de unas pocas agujetas en los hombros por la mochila,  los labios cortados por el sol y unas pequeñas estrías en la planta del pié derecho no tenía ninguna otra "secuela" de la carrera.
Ha pasado ya una semana (desde la llegada he soñado todas las noches con la carrera y estoy empezando a preocuparme) y empiezo a ser consciente de lo que he conseguido, no se si volveré otra vez a Andorra pero estoy seguro de que nunca olvidaré los momentos tan especiales vividos aquí.