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sábado, 7 de julio de 2018

VII GRAN TRAIL DE PEÑALARA - 116KM - 5.100 D+



El año pasado me gustó mucho esta prueba, no conocía la zona (un pecado para un madrileño) y me pareció una carrera bonita y bien organizada. La quería repetir y de paso intentar rebajar el tiempo que hice (24h37') ya que al no conocerla fui bastante conservador y hubo zonas en donde creo que podía haber ido más rápido.
Ese era mi objetivo este año y con la motivación extra de que  mi pequeña Claudia estaría esperándome en meta (siempre que no llegase muy tarde).
Llegamos a Navacerrada por la mañana, nos instalamos en el hotel  al lado de donde se recogían los dorsales y muy cerca de la salida y tras vaguear un rato en la piscina nos fuimos al pueblo a comer.

Estresado esperando la hora de la salida.
Lo peor para mi en este tipo de carreras es la espera y sobre todo cuando la salida es a última hora del día. El tiempo pasa muy lento y hasta se me quitan las ganas de correr.
Por la tarde otro rato de piscina y a recoger el dorsal en el polideportivo. 

Recogiendo el dorsal.
Mas horas ociosas en las que no se que hacer  y ya sobre las 21h nos vamos al centro que hay que cenar, aunque yo al final decido no comer nada por si me sienta mal tan cerca de la salida.
 Ya hay congregados bastantes corredores junto a familiares y además en ese momento se está disputando el cross nocturno por lo que el ambiente es muy bueno. Vuelvo al hotel a cambiarme y con el tiempo algo justo me despido de mi familia y entro al corralito donde Jorge, un amigo que conocí en la CostaBlancaTrail compartiendo con él y con otro amigo (Rafa) casi toda la carrera, me está esperando. Le localizó y nos situamos muy cerca de los primeros al lado de un primo suyo.

Jorge y yo.

Que bonicos.....

El busca hacer un entrenamiento bueno de cara al UTMB que hará en agosto, yo mejorar el tiempo del año pasado y con estos objetivos salimos juntos corriendo,  atravesando el pueblo ante los ánimos de los muchos espectadores que están viendo la salida.


A punto de salir. Por la izquierda en tercera fila estoy.
Avanzamos con un ritmo cómodo por carretera y después pista en busca de la primera subida. Yo sigo en modo "sedentario", sin ganas de correr. Se que se me pasará, solo es cuestión de que pase el tiempo o mejor dicho unas cuantas horas. Llegamos a una fuente a los pies de la Maliciosa donde parece ser que es costumbre tocar una campana, relleno un bidón, la toco y comenzamos a ascender. Voy toda la subida unos metros detrás de Jorge (esta vez viene entrenado) a ritmo y muy cómodo. No me está pareciendo nada dura. De vez en cuando miro hacia atrás para ver la bonita hilera de luz con todos los corredores en fila subiendo y casi sin darme cuenta ya estoy arriba.  5' de adelanto con el año pasado.

Subiendo La Maliciosa.

La bajada es algo complicada al principio con mucha piedra suelta teniendo mis primeros resbalones, tropezones y torceduras del tobillo derecho. Jorge en las bajadas me saca mas distancia, uniéndonos en las parte llanas. La noche es algo fresca y perfecta para correr.
Ahora nos adentramos en un bosque descendiendo por un sendero con mucha raíz y piedras que bajo corriendo con mucho cuidado pero a pesar de eso, mas tropezones y una torcedura que me hace pensar en lo peor aunque al final y tras unos metros de cojera la cosa no fue a mas.

Llegando a Canto Cochino. Con unos cuantos resbalones/tropezones encima.

Llegamos al primer avituallamiento de Canto Cochino, 18’ de adelanto con el año pasado donde coincido con un corredor que conozco, Elíseo de Sevilla (Macua), le saludo, le pregunto por Cristina una habitual compañera de carreras y tras rellenar bidones iniciamos el ascenso a la Pedriza.
La subida es cortita y la hago bastante bien. La bajada como las anteriores, hay que tener cuidado con las numerosas piedras y raíces y ya por un terreno mejor iniciamos un nuevo ascenso a la Hoya de San Blas.
 En un lado del camino veo parado a otro corredor que me suena, Miguel de mi club de adopción "Corriendo por el Campo", sin pararme le pregunto si está bien y me presento ya que no nos conocemos personalmente, él me dice que si , que está esperando a alguien y que Quique (un amigo común que este año viene de apoyo y no a correr) esta en... yo le entiendo Cercedilla pero imagino que sería Navacerrada.
Llegamos al avituallamiento, llevo 5 h 30’  de carrera y como no me apetece aún comer nada le hecho un sobre de Tailwind a uno de mis bidones, que he leído que va bien para este tipo de carreras.
Toca el Puerto de La Morcuera, siendo curioso de que no recuerdo absolutamente nada de esta subida que hice el año pasado, ni incluso según voy pasando por los sitios me acuerdo de algo (ahora ya no creo que se me olvide). Vamos por una ancha pista y siempre que el terreno es favorable, aunque cuesta,  corremos. En esta parte empieza a amanecer y cada vez voy encontrándome mejor,  esa desgana inicial ha desaparecido estando ya en modo "ultra", ahora me da igual  hacer 10km que 100.
Dejamos la cómoda pista y empezamos a subir por un ancho sendero con mas desnivel y con unas vistas muy bonitas a la derecha donde se ve una bruma que tapa las zonas altas. Esto si lo recuerdo, sé que ya estamos a punto de coronar el puerto. En bajada vamos paralelos a una carretera un par de kilómetros hasta llegar al albergue donde está situado un nuevo avituallamiento. Es el  km.43 y he tardado 8 horas, 27’ de adelanto con el año pasado

Repostando en el albergue de la Morcuera.

Avituallamiento completo y animado.
Sigo sin tener hambre, mi última comida fue hace 17 horas y me mantengo solo con agua, algo de coca cola y el sobre de naranja de Tailwind. Por tomarme algo me bebo un vaso de caldo calentito que me sienta bastante bien esperando que en Rascafría pueda comer algo de lo que he dejado allí.
Una rápida visita al baño y salimos. Ahora viene una larga bajada hacia Rascafría por una ancha pista. Toca correr y adelantar tiempo que seguramente perdamos en la subida a Peñalara previo paso por el Puerto del Reventón, así que la hacemos prácticamente toda corriendo y el resto caminando a buen ritmo. Seguimos juntos , Jorge un par de metros delante tirando, creo que a el le gustaría ir mas rápido aunque sigue a mi lado como si hubiese una cuerda invisible que le une a mi.
Llegamos a Rascafría y han cambiado algo el recorrido, Accedemos a un carril bici  dando un rodeo por la derecha en vez de siguiendo recto por la zona de El Paular. Cruzamos la carretera principal y por otra, cuesta arriba, entramos  al avituallamiento en la piscina, donde había dejado una mochila con cosas. Km.57, 9h 38’ de carrera y 30’ de adelanto con el año pasado.

Jorge con sus cosas.

Me olvidé el peine en el hotel.

Parece que estamos de pícnic, pero no.
Aquí viene un merecido descanso y sentado en la hierba me como tranquilamente medio sandwich con una schweppes de limón  que había dejado en mi bolsa. Estando aquí vemos como empiezan a llegar los corredores del TP, la prueba de 60 kilómetros.
Tenía pensado cambiarme  y ponerme algo mas de "verano" pero hace fresquito y en teoría la tarde irá a peor por lo que opto por seguir con la misma ropa. Me pongo protector solar, me doy vaselina en cierta parte, cojo una gorra, las gafas de sol, una botella de agua con gas y tras rellenar bidones (uno de ellos pinchado) salimos hacer la mitad que nos queda.
Toca andar. Primero por un cómodo camino y después por una senda con un desnivel muy llevadero. Jorge va el primero marcando el ritmo, yo le sigo y justo detrás nos acompañan 5 corredores mas. Este tramo es entretenido, los corredores de atrás van hablando entre ellos y  contándose historias; que si una garrapata en el pito se quita con vaselina, que si esta carrera es mas dura, que esta otra la tienes que hacer......  La senda da paso a una pista y seguimos la ascensión, algo cansina.
Por fin el avituallamiento del reventón donde paramos muy poquito, el tiempo justo de rellenar bidones y tomar tranquilo un vasito de coca cola. Ya queda poco para llegar y subir Peñalara, yo reconozco que no voy muy fino y agradezco que esta parte no sea muy complicada y que haga algo de mal tiempo (bueno para nosotros), con bastante aire y fresquete. Por fin llegamos a la laguna y pies de Peñalara donde este año hay algunos neveros que hacen mas bonito el paisaje.
Recuerdo que el año pasado aquí iba bastante bien pero ahora me noto sin fuerzas y de pensar la subida que me espera.....

En plena subida a Peñalara.

Un poquito antes de subir, en la laguna.
No me lo pienso más e inicio la subida, sin prisa pero sin pausa…. Un pasito palante..., cojo un ritmito tranquilo y empiezo a trepar por los bloques de granito. Jorge va mejor y se va alejando (la cuerda invisible por fin se rompió), de lo cuál me alegro por él.
Poco a poco voy subiendo manteniendo el tipo. Voy muy tranquilo sabedor de que tengo mucho tiempo de margen y no quiero desgastarme demasiado y luego pagarlo. La subida se me hace muuuuy larga hasta que por fin llego al control del final, cruzándome con Jorge que ya vuelve un poquito antes.
 Bueno, ahora la vuelta es casi toda cuesta abajo, pero sigo sin ir fino. Me sigue costando mucho saltar de piedra en piedra (con lo cabra loca que soy yo). Aquí agradezco mucho tanto a los voluntarios, como a los senderistas sus ánimos y muy especialmente a los corredores de la prueba de 60km con los que me cruzo y que al ver mi dorsal de la prueba larga, te cedían el paso animando con un respeto especial (ellos saben de la dureza de la suya y se imaginan la de la nuestra).
Las sensaciones no son muy buenas, aunque sé o intuyo que irán a mejor. Dejo atrás el granito y la laguna y ya por un terreno mejor y cuesta abajo me dejo llevar casi corriendo. Llego al cruce donde se empieza a bajar en dirección a La Granja, me paro a plegar los bastones y justo al lado se detiene un corredor que con un marcado acento extranjero me dice el cachondo... por 1000 €  volverías a subir Peñalara?, el año pasado si, le digo, pero este no.
Aprovechando la gravedad (lo de Newton)  cuesta abajo me dejo llevar y empiezo a recuperar las sensaciones. El terreno aquí no es muy bueno con mucha piedra pero mas o menos se puede avanzar bien trotando. De pronto en un giro me encuentro  al extranjero parado, mi excusa para descansar.... Le pregunto si está bien deteniéndome a su lado y de donde es. Alemán y nos ponemos a hablar de fútbol (ese día ya habían eliminado a Alemania del mundial) y tras una breve charla (tengo que mejorar mi alemán) emprendo de nuevo la bajada por el bonito bosque de Valsain.
 Estoy cansado pero el terreno es tan favorable que me obligo a correr para adelantar tiempo. Una baliza corro, otra camino, dos corro una camino y así por un recorrido diferente al del año pasado y sin tener las mini alucinaciones que tuve alcanzo a un pequeño grupo de corredores. Bordeamos el  muro exterior de la Granja y ahora si, corriendo por camino y carretera llego al avituallamiento de 5 estrellas*****  tan bien atendido por los Locos del Cerro. Km.85, 16h 27’ de carrera y 58’ de adelanto con el año pasado.

Foto obligada al llegar a la Granja.

No sé que le asustó.

Avituallamiento 5 estrellas.
No me dejaron hacer nada, un voluntario muy majo y simpático casi me obligó a sentarme, me trajo una ensalada de pasta, coca-cola, me rellenó los bidones y estuvo atento por si necesitaba algo más. Muchas gracias por todo.
Mientras descansaba, pensaba que con la ventaja que llevaba respecto a la edición del 2017 me valía hacer exactamente lo mismo sin tener que apretar para llegar con ese margen a meta y con ese pensamiento salí tranquilamente caminando de la Granja. Cruzo una carretera y por caminos voy en busca del río Eresma para subir pegado a él por la bonita zona de la boca del Asno.
Sigo con mi estrategia de correr una baliza y caminar hasta la siguiente ya que no me siento del todo recuperado y se que me espera la subida del emburriadero, corta pero muy intensa. De todas formas mi ritmo no es malo y adelanto a un grupito de corredores y contacto con otros dos haciendo con ellos el resto de esta suave subida por el río hasta el avituallamiento de la Casa de la Pesca. Km.97, 18h 53’ de carrera y 1h 23’ de adelanto con el año pasado.
Aquí paro lo justo para rellenar bidones y cambiarme un esparadrapo que llevo en la planta del pié derecho ( el año pasado fue la primera vez que tuve ampollas  y este año he probado con ponerme esparadrapo hipoalergénico en la zona problemática , algo que leí por internet, para evitarlas y os aseguro que funciona).

La foto para Diego casi en el km.100.
De nuevo en marcha subiendo por una estrecha carretera asfaltada, tramo que se me hace un poco pesado hasta que llego al temido por algunos emburriadero, una subida bastante empinada ( con perdón) no muy larga pero  con algunos metros de fuerte pendiente. Al final me costó menos de lo que esperaba. Ya arriba, en la Fuente de la Fuenfría, paro un momento a hacerme  una foto que me pidió mi amigo Diego  en el km.100  y sin mas pausa cojo el camino Schmidt que en unos 6kms., me llevará al Puerto de Navacerrada.
Comienzo con ganas corriendo en las partes fáciles pero creo que me estoy desgastando bastante y al ir bien de tiempo prefiero reservarme comenzando a caminar pero con un ritmo que voy dejando atrás a corredores. Muy larga se me hizo también esta parte hasta llegar a unos remontes en desuso y a la carretera que baja al avituallamiento del Puerto que aunque me cuesta  la hago toda corriendo.
Me siento, bebo algo de isotónico, llamo a meta avisando de que llegaré antes de lo previsto, guardo los bastones y sin perder mas tiempo salgo para hacer los últimos 10 kilómetros.
Cruzo la carretera y por un camino con ligera pendiente hacia arriba voy en busca de la algo complicada bajada de La Barranca. Por este camino me encuentro con un corredor, nos preguntamos que tal vamos y contestamos lo mismo…, bien pero no estamos para mucha cuesta arriba. Me paro a hacer unas fotos aprovechando las bonitas vistas y que aún es de día (el año pasado aquí tuve que ponerme ya el frontal) y sigo mi camino andando ya que me sigue costando  correr.

Que vistas mas bonitas! y el Puerto de Navacerra al fondo.

También son bonitas.
Estoy en la última bajada de la carrera con una primera parte  algo complicada por las piedras, tierra y raíces. Me dejo caer e intento correr con cuidado, mi cuerpo se queja pero poco a poco noto como voy recuperando las fuerzas. Estoy seguro de que mi tiempo en meta va a ser mejor del esperado y de que voy a poder entrar en meta con mi pequeña Claudia, esto me motiva bastante y según sigo bajando todos los dolores van desapareciendo. Mi ritmo empieza a ser muy bueno, adelanto al chaval de antes y comienzo a adelantar a mas corredores que bajan caminando tranquilos. La bajada va haciendo zig-zags y casi voy derrapando en las curvas.
Me han entrado las prisas por llegar, aumento algo el ritmo aprovechando que el terreno mejora bastante y sigo adelantando a corredores con cuenta gotas hasta que por fin llego a una ancha pista y después a una carretera donde está el último control. Me informan de que quedan 4,5 km., a meta, llamo avisando de que en 20’ estoy allí y sigo corriendo ahora por otro ancho camino de tierra.
Un corredor andaluz al que adelanto me pregunta si vamos los últimos, sorprendido le digo que no puede ser, que llevo sobre 1h 40’ de mejoría con respecto al año anterior y en la clasificación quedé un poco por encima de la mitad, o sea que no podemos ir los últimos, pero me comenta que este año parece ser que ha habido muchos descalificados en la Morcuera debido a los tiempos de corte y abandonos. No se, le digo y dándole ánimos sigo mi camino, escuchándole decirme ¡!Venga a por las 2 horas que lo tienes ahí¡¡.
Voy disfrutando de las vistas que no pude ver el año anterior por llegar de noche. Al fondo veo el embalse de Navacerrada ya muy cerquita y algunos tejados de casas. Llevo el frontal puesto pero sin encender ya que sigue habiendo mucha claridad. Dejo este camino de tierra y comienzo a transitar por una carretera con una parte final en subida que hago también corriendo. Los corredores a los que adelanto me animan haciendo yo lo mismo. Esa carretera me lleva a una rotonda que cruzo y entro ya en las calles de Navacerrada. La gente con la que me encuentro me aplaude, anima e indica el recorrido aunque está muy bien marcado.
Voy pensando en mi niña.
Subo por una calle con mucha gente sentada en terrazas que aplauden al verme pasar, ya estoy casi llegando.
 Veo la zona de meta, Jorge está allí y me saluda (llegó 36’ antes que yo), mas adelante está Claudia esperándome en la alfombra que lleva a meta (luego me enteré que no quiso cenar hasta que yo llegara). Me paro y la doy un beso. La cojo de la mano y pregunto si quiere entrar andando o corriendo…, corriendo papa !! . Me pregunta si viene alguien detrás de mi, le digo que no (entendiendo que se refiere a alguien que pueda molestarnos para la foto de la llegada) y me responde…, entonces vas el último ??., no no hija tranquila no voy el último y alzando las manos entramos en meta.
La mejor y mas bonita llegada de todas.

Objetivos cumplidos.
 22h47’46’’. Contento con la mejora de casi 2 horas y con lo mejor de la carrera, mi bonita entrada en meta. 

Un placer Jorge compartir esos kilómetros juntos. Nos vemos pronto y seguro que te irá muy bien el UTMB.

domingo, 3 de junio de 2018

II TRAIL PRIMAVERA CONFRIDES - 43 KM - 2.700 D+



Segunda participación en esta dura, bonita y bien organizada carrera, estando seguro de que volveré (gracias Josemi por tu "ayuda" en el tema de la inscripción). En esta ocasión mi objetivo lo tenía claro; rebajar el tiempo del año pasado e intentar hacer podium, aparte de que también sería un buen "entrenamiento" de cara al GTP, Gran Trail de Peñalara que haré el próximo mes de junio.

A las 3.45 en pié ya que la carrera es a las 7.00 y se tarda un par de horitas en llegar a Confrides. Aparco un poco antes de las 6, es aún de noche y tengo que esperar a que los voluntarios monten el chiringuito para la entrega de dorsales. Una de las diferencias que noto en relación al año pasado es el frío, hoy no lo hace, solo lo normal a estas horas. Una vez recogido me encuentro y charlo con Rafa, un tío muy majo de Onil con el que junto a Jorge de Madrid formé un trío en la CostaBlanca Trail 2017 y nos hicimos amiguetes (los tríos bien hechos unen mucho). A Jorge espero verle en el GTP y compartir algunos kilómetros con él de nuevo.
Vuelvo al coche a cambiarme, saludo a Alberto Plazas que ha aparcado al lado mío y vuelvo con el tiempo justo a la plaza desde donde se dará la salida. Busco a Rafa para unas fotos y sin ACDC este año, nos vamos.


Vamos pa la salida.

Amanece en Confrides.

Todo preparado. Faltan los corredores.

Siguen faltando corredores.

Junto a Rafa, que está preparandose el UTMB.
Salida de la prueba de 43 km.

Vuelta a la plaza, un poco de callejeo, un tramo de carretera y nos dirigimos a las afueras del pueblo para coger la primera subida. He salido bastante retrasado y mientras voy buscando mi sitio adelanto a algún que otro corredor como a  Juan de Dios (el maestro), saludo y sigo hacía delante pasando a mas corredores. Cruzamos la carretera principal, bajamos por un camino y empezamos a subir por una carretera. En esta parte me encuentro con Esther Sánchez que vuelve este año también y con Alberto que va junto a dos corredoras que han venido con el. Se que Esther el año pasado hizo muy buen tiempo, sacandome en metra 25' y pienso que sería una buena estrategia ir cerca de ella. Alternamos varios tipos de terreno hasta que cogemos un sendero que pica hacia arriba empezando,ahora si, la Subida. Mi ritmo es bastante bueno, tanto que he dejado atrás a Esther, pienso en aflojar pero como voy muy cómodo, sigo (mientras la lleve detrás es buena señal). Esta parte de la subida  por una especie de rambla y después sendero con bastante vegetación se puede correr prácticamente toda hasta llegar a un avituallamiento. Aquí giramos a la derecha y empezamos a subir por un camino con un desnivel que obliga a aflojar y andar. Se que esto va a empeorar y monto los bastones justo cuando llego a la parte complicada. Delante veo a Carmen Evangelista (ganadora de la ruta de las Fortalezas entre otras) poniéndome a rueda de ella. La subida se endurece y la adelanto. Esto me hace sospechar que voy demasiado rápido pero como que sigo muy cómodo y con muy buenas sensaciones, no aflojo. Un tramo un poco técnico, otro mas fácil y salimos a un bosquecillo y después a una pista en ligera subida donde se puede correr bien. Dejamos la pista, subimos ahora por una pinada y un poquito más adelante llegamos al final donde hay una especie de instalación. Admiro unos segundos las vistas y a bajar.
Una primera parte donde hay que tener cuidado con las piedras y tras pasar por el lugar donde me caí el año pasado ( aún hoy tengo molestias en la rodilla) enlazo con un camino que me lleva a otra zona algo técnica de cresteo que no se me da nada mal adelantando incluso a un par de corredores.
Ahora toca bajar por una zona complicadilla con mucha piedra suelta y después por un bonito sendero algo irregular que va haciendo zig-zag. El gps del móvil me va marcando los parciales y son bastante buenos (otra señal de que voy algo rápido). Acaba la zona de sendero y toca camino y algo de carretera según me voy acercando a Cuatretondeta,otro pequeño y bonito pueblo de la zona. Paro en el avituallamiento del km. 17 a rellenar agua, cojo un par de gominolas y comienzo la segunda subida del día. En este punto Esther me adelantó el año pasado, me da por mirar hacia atrás pero esta vez no la veo. Si voy rápido, si. Esta parte de la subida por pista es bastante fácil  y prácticamente la corro toda. El día es perfecto para correr, hace sol pero la temperatura es de unos 20º y de vez en cuando viene una brisilla que se agradece.  Dejo la pista y comienzo a subir por un sendero con bastante mas desnivel. Según se asciende el terreno se va complicando mas y la subida se endurece. Aún así mis sensaciones siguen siendo buenas e incluso alcanzo a varios corredores. Uno de ellos con barba tipo hipster me suena del año pasado, se lo pregunto y me confirma que este año repite y va a intentar mejorar su tiempo  y no pasarlo tan mal. Voy pensando en mis cosas y siguiendo a los que llevo delante en vez de mirar las balizas y nos salimos del recorrido, los de delante y los que mi siguen a mi.
 Vuelta hacia atrás y ya por el camino correcto seguimos hacia el avituallamiento casi en la cima del Pas del Comptador. Un poquito antes de llegar me piden paso por detrás, es Carmen que lleva un ritmo muy bueno, se lo cedo y las cosas ya me empiezan a cuadrar.
Paro a rellenar el bidón con agua, cojo unas gominolas y salgo para afrontar el último duro tramo de esta subida. Aquí nos hemos juntado los de la carrera de 43km con los de la de 22 y vamos mezclados. Corono sin mucha dificultad y me pongo a correr iniciando el largo descenso hasta Famorca. El gps me canta el tiempo, estoy en el km.22 y la previsión si mantengo el ritmo es de 6h15' en meta (mi intención era de hacer 6h30') por lo que voy bastante bien, aunque sé que aún me queda una dura subida.
Esta primera parte de la bajada es técnica teniendo un par de resbalones al adelantar a corredores de la prueba "corta". Seguimos por sendero y en un punto hay un cartel separando a las dos carreras, nosotros tenemos que girar a la izquierda. Todo el grupo que iba conmigo siguen rectos y me quedo solo  por un estrecho sendero irregular con mucho matorral pegado. Según voy bajando me encuentro con corredores en dirección contraria, son de la otra prueba que se han equivocado de camino, uno de ellos me dice que incluso había llegado abajo del todo.
No soy corredor que baje bien (llámame precavido) pero a pesar de ello mi ritmo no es malo. Acabo esta zona complicada yendo ahora por caminos y por una carretera entrando en  Famorca. Llevo haciéndome pipí (meandome) desde casi la salida sin encontrar el momento de ideal para parar por no perder tiempo (yo es que me lo tomo con tranquilidad), bueno ahora cuando pare aquí lo haré.  Llego al avituallamiento que hay en este pueblo y mientras estoy rellenando el bidón llega Alberto, que se ha debido de cansar de ir "despacio". 


Esa cara ya presagiaba algo (y no bueno).

Alberto a mi lado avituallándose.


Me tomo los bidones con el meñique igual que las cups of tea. Tantos años en England se notan....

Salimos un grupo de corredores y corredora juntos, Alberto va delante y todos le vamos siguiendo ascendiendo por una carretera, uff y se me olvidó ir al toilette.  Recuerdo bien del año pasado que al poco de coger esta carretera nos desviábamos a la derecha cogiendo un sendero. Seguimos caminando por la carretera, juraría que el sendero estaba antes, pienso,  y de pronto viene Alberto corriendo en dirección contraria avisando de que no ve balizas. Todos nos damos la vuelta y volvemos sobre nuestros pasos hasta que encontramos (bien señalizado) el sendero que ahora está a nuestra izquierda.
Al poco de comenzar a subir me doy cuenta de que las sensaciones no son las mismas que el año pasado en este punto y empiezo a sentirme "raro", incluso tengo algo de calor. El grupo con el que iba se va alejando con relativa facilidad y a mi me está costando subir. Voy por una zona de zig-zag y según voy ascendiendo voy encontrándome peor con pulsaciones muy altas y poca fuerza. Miro hacia atrás y veo comenzando la subida a Esther estando seguro de que en poco tiempo me alcanzará. Mas o menos por la mitad de la subida, en una parte donde el desnivel se suaviza bastante me  adelanta, animándola al pasarme y pensando que la estrategia buena hubiera sido quedarme con ella en su momento. Lleva un ritmo muy bueno incluso trota un poquito en esta zona. Yo aprovecho para parar y mear (encontré el momento), unos segundos de tregua que me vienen bien para intentar recuperarme un poco.  Inicio la marcha pero las sensaciones siguen sin ser buenas, llevo ritmo de procesión y estoy empezando a sentirme peor. Voy haciendo paradas y agradeciendo el viento que hace a esa altura, por lo menos me va refrescando.
No se en que posición iré ( aquí iba primero), intuyo que bien ya que los pocos corredores que me han adelantando estoy seguro de que no son de mi categoría y dudo de que muchos vayan por delante con el ritmo que he llevado hasta ahí y esta intuición es lo único que hace que no me siente tranquilamente a descansar y recuperar sensaciones, que es lo que habría hecho en una carrera mas larga o en la que únicamente mi objetivo fuese simplemente llegar.
No queda mucha subida, voy por un tramo mas llevadero con mis ojos mirando hacia la parte final donde hay un repecho bastante duro antes de coronar. Pulsaciones por las nubes, algo mareado, un poco de náuseas...,estoy a punto de tener un fallo multiorgásmico de esos.
Otra mini parada y un corredor (como me vería desde atrás.. ! ) se detiene y me dice si necesito algo; unas piernas nuevas y una transfusión de sangre, le digo. Le agradezco su ofrecimiento y se aleja insistiendome en su ayuda si la necesito. Llego al temido repecho, paro  unos segundos a recuperar y otro corredor bastante alto me pasa animandome (aquí iba segundo). Le sigo distrayéndome mirando sus sportivas naranjas fosforitas y acabo ese duro tramo. Pero aún  queda llegar al punto geodésico por un terreno  más cómodo con un desnivel mas suave, que mi bonito y sufrido cuerpo agradece.

Luego vería en el gps ya en casa que aunque hice esta subida pasandolo tan mal,  mis parciales no fueron tan horribles como pensaba, haciendo el kilómetro más lento  en la anterior subida cuando aún estaba bien y no en esta.

Bueno, estoy vivo. Ahora toca bajar. Primero hay un cresteo mas o menos sin desnivel y luego la larga bajada a Confrides. A pesar de no sentirme recuperado, aprovechando que no tengo que hacer tanto esfuerzo como subiendo me pongo  a correr, bueno, la verdad es que correr correr no se le puede llamar a lo que estoy haciendo, es mas parecido a trotar andar un poco descoordinado . Sigo avanzando pero cuando hay algún repechito vuelvo a caminar y a ver que no estoy recuperado del todo. Moviendome algo mas rápido llego por fin llego a la bajada, muy técnica al principio con muchas piedras sueltas. Voy dejandome caer y deslizándome por ellas hasta que llego a una senda donde ya se puede avanzar mas suelto. Paso por el otro lugar donde me caí el año pasado y sigo bajando con mejores sensaciones y ahora sí, corriendo. Llego a una pista donde incremento el ritmo y me detengo en un nuevo avituallamiento donde únicamente paro a beber un poco de isotónico. Ya me noto bastante mejor y salgo por delante de otros corredores que estaban también avituallandose, si me doy prisa aún puedo hacer un buen tiempo. Sigo bajando por una pista con ligera pendiente, sé que mas adelante el terreno se complicará algo y aprieto en esta parte. Se deja la pista y sigo ahora por una senda bastante irregular donde hay que tener cuidado por donde pisas. Se me hasta haciendo larga esta parte, se que Abdet esta muy cerca y no aminoro. Por fin veo a lo lejos la localidad y vuelvo a transitar por caminos e incluso una carretera dándolo todo en este tramo. Entro al pueblo, callejeo un poco y paro  en su avituallamiento donde vuelvo a beber un poco de isotónico. Mientras bebo pienso en lo que me queda hasta Confrides, recordando muy bien que aunque es todo subida, la primera parte se puede correr. Avanzo por una mezcla de camino y senda que va cerca de huertas. El móvil me avisa de que llevo 40km y 6h21' quedándome menos de 3 kms para llegar. No se hasta cuando me durarán las fuerzas, no me quedan muchas pero ahora no voy a aflojar. Paso por debajo de un puente con ojos, cruzo un pequeño río y llego a la parte final donde empiezan las cuestas a escasos 2 kilómetros de meta. Casi estoy ya en Confrides, veo alguna edificación a lo lejos y escucho el sonido de vehículos que van por una carretera cercana. Las cuestas a las que me enfrento ahora no son muy largas pero me he desgastado mucho en esta larga bajada y ya no puedo correr, estoy empty. Sigo avanzando prácticamente ya sin fuerzas y empezando a sentirme de nuevo mal hasta que por fin llego a una carretera donde una voluntaria que está controlando el tráfico me informa de que únicamente quedan uno 300 metros, el problema es que sé que son cuesta arriba. 
Cruzo la carretera y subo por otra entrando al pueblo. Voy por una calle "paseando" giro a la izquierda para subir la última cuesta donde hay algo de público animando y cuando veo la entrada a la plaza unos metros delante  aprovecho que es cuesta abajo para ponerme a correr y entrar en meta mirando el marcador y viendo que aunque no con el tiempo que esperaba, uno de los objetivos se ha cumplido.


Llegada a meta. Ha sido duro pero cumplí objetivos.

Daniel Carrasco (el Señorito)
Jose Antonio Paya (el Hipster).

Alberto Plazas (el Mákina ).

Esther Sánchez (la Faraona).

Rafael Bodi ( the Body)

Juan de Dios (el Maestro).

Saludo de nuevo a Esther que este año me ha vuelto a sacar los mismos minutos que el año pasado  y me acerco a donde están la barbacoa y las bebidas. No tengo ganas de nada pero ya que estoy allí me cojo una cerveza de la que apenas tomé un par de sorbos y me busco un sitio a la sombra sentándome en el suelo pegado a una pared para ver si me recupero algo. 


El completo avituallamiento post-carrera.
El chaval de la barbita hipster me ve y se acerca a saludarme, el también ha cumplido su objetivo, felicitándonos ambos. No se en que posición he quedado y por si acaso, antes de marcharme me acerco a ver las clasificaciones que han puesto en la pared sin hacerme muchas ilusiones..., a ver..., dorsal 162... 70 general y 2º categoría, vaya...
Me encontraba tan mal que casi ni me alegré al principio, después, mientras esperaba la entrega de trofeos fui más consciente de que esto era un bonito premio al esfuerzo de hoy y que a veces darlo todo tiene su recompensa.
Llega nuestro turno y subimos a recoger nuestros merecidos trofeos. El tercero no estaba en ese momento y subió una compañera a por el, que no quiso quedarse a hacerse una foto con nosotros (no lo entiendo, con lo guapos que eramos los dos). 


Recibiendo mi merecido y sufrido premio.

Contentos.

Seguimos contentos.

Vuelvo a la barra a celebrarlo, con Fanta que era lo único que me apetecía (gracias a la amable voluntaria por ir a buscarla). Me despido de mis conocidos y junto a Esther y unas piernas un poco cansadas me voy al aparcamiento a cambiarme y para casa. Seguro que vuelvo.

domingo, 6 de mayo de 2018

CALLOSA EXTREME - 22 KM . 1650 D+


Callosa. Alli arriba, al fondo, había que subir 2 veces ( y bajar).


Tomando un café con Jesús Molina, un chaval que está empezando en esto del correr , este es su blog http://corriendodesdeelllano.blogspot.com.es , me habla sobre una carrera esa misma semana al lado de casa con unas pedazo de subidas que te dejan fino. Bah!, este es un exagerao, pienso yo. Ya por la noche en casa, investigo sobre la carrera y encuentro  una que se llama Callosa Extreme, esta debe de ser y hostia!!, no, no exageraba Jesús, 1650 D+ en 22 kilómetros, con 2 subidas casi verticales y en una de ellas hay que hacer  uso de cuerdas para ayudarte  y lo que me asustó de verdad, las dos bajadas  se hacen por el mismo sitio por donde se sube. 

Como no hay problema de que se agoten los dorsales me lo pienso bien ya que no estoy del todo recuperado de la carrera del fin de semana anterior y además ese domingo debería ir a misa (cosas de la comunión de mi niña).
El último día y aún a riesgo de que me excomulguen decido inscribirme a esta dura prueba. Me vendrá bien para hacer desnivel.
No madrugo mucho y en 45' ya estoy bien aparcado y con el dorsal recogido. 
Curioseando por la salida.


Posando.
Vuelvo al coche a retocarme y mientras lo hago pienso en algo que he visto, bueno, mejor dicho que no he visto. No hay ningún corredor con bastones y sabiendo que esta es una de las carreras mas duras en esta distancia (no conozco otra así) me sorprende mucho, a ver si no va a ser pa tanto...
Y como por ahí dicen " donde fueres haz lo que vieres" y tampoco quiero que cuando me vean los demás corredores me llamen flojo y se rían de mi, decido guardarme mis estupendos bastones pegables aonijie dentro de la mochila y solo usarlos en caso de emergencia.
Nos ponemos todos los participantes para una foto oficial y a los pocos minutos dan la salida. 
Es fácil. El mas guapo.
Callejeamos un poquito y enseguida al campo en busca de un pequeño aperitivo donde hacemos una corta pero intensa subida que nos pone a todos en fila india,  un pequeño cresteo, bajadita algo técnica y vuelta por el mismo camino entrando de nuevo al pueblo. 

Volviendo del aperitivo.

Subiendo.

Y bajando.

Ahora vamos por una larga carretera ascendente con la inclinación justa o jodida para que aunque quieras caminar tengas que correr. El desnivel de la carretera empieza a subir y eso significa que estamos llegando al final y al comienzo de la primera subida gorda de la carrera y yo, como he visto como ha sido el aperitivo de antes y me huelo como va a ser lo que viene..., ¡a tomar por culo, que me llamen flojeras o lo que quieran..! y sin dejar de correr me quito la mochila, saco los bastones, los monto y me la vuelvo poner (quién dijo que los hombres no podemos hacer dos cosas a la vez ? ), llegando al inicio de la subida con los bastones en mano y hasta una sonrisa en la cara.
A punto de sacar los bastones.
Me lo tomo con tranquilidad y comienzo a subir fijándome bien como es porque luego hay que bajar por ahí dos veces. Voy reservándome y comprobando que aunque hay tramos bastante verticales no es demasiado complicada. Vamos por una especie de canal y si miras hacía atrás y abajo se ve el pueblo desde donde hemos salido.

Bonitas vistas en la subida.

Mas bonitas aún.
 La carrera se ha estirado mucho y hay como un corte, yo como es habitual, voy en tierra de nadie. Llego a los tramos con cuerdas pasándolos sin hacer uso de ellas (en la bajada será diferente) y casi llegando arriba me cruzo y saludo a un corredor, Javi Rufete, el primer clasificado (en este tramo nos cruzábamos los que subían con los que bajaban). 

El tramo con cuerdas.

Al verlo me sorprende porque no me debe de sacar mucho tiempo pero el camino ahora cambia y no va recto hacia arriba sino que nos desviamos hacia la derecha y dando un rodeo hacemos esta última parte por el lateral, dándome cuenta de que por lo menos me lleva unos 20-25'. Prácticamente ya arriba pasamos al lado de un pequeño y bonito refugio, seguimos unos cien metros mas donde justo en el final de esta dura subida  hay unos voluntarios tomando nota del dorsal. Media vuelta y comienzo la bajada.
El refugio. Había que llegar hasta el fondo.

Y no es tan complicada como parecía, a pesar de tener tanta inclinación se puede correr con cierta seguridad ya que el terreno  está formado por mucha roca compacta bastante rugosa con lo que la zapatilla agarra bastante bien y no hay problema de "escurrirte", eso si, cualquier tropiezo y algo te rompes seguro. 
Bajando con cuidado.

Vamos bajando por donde hemos subido pero en un punto nos desviamos hacia la derecha y por un terreno muy similar hacemos el resto del descenso no teniendo ningún tipo de contratiempo, algo que me sorprende ya que yo soy de los que se tropieza en llano.
Abajo un poco de callejeo, un tramito de carretera, camino, sendas con mucho sube baja hasta que llegamos a la altura de Redovan, viéndose a la izquierda y abajo.
Por aquí no se subía (menos mal)

Rodeando la base para "atacar" la misma subida por detrás.

Toda esta parte la hago corriendo a un ritmo casi decente. Hace bastante sol y corre una ligera brisa yendo muy a gusto aunque hay corredores que se quejan del calor.
Estamos como rodeando la montaña en la base por la izquierda para "atacar" la subida desde atrás. Paro en un avituallamiento a reponer agua y sigo mi camino por una senda esperando que de pronto eso comience a tirar hacia arriba de verdad.
Y comienza. Subida por una especie de rambla con muchas piedras "fácil". Veo el final muy cerca justo donde hay una voluntaria e imagino que esto no acabará aquí, tan pronto. Efectivamente al llegar a la simpática voluntaria la montaña, tras un pequeño llanito sigue, joer ! que si sigue !, allí a lo lejos parece que se divisa el final del alto del Aguila.
Ahora la subida la hacemos como por una arista. Se sigue un GR pero no hay ni camino ni senda, es todo como campo a través con mucha roca y piedra. Llevo a un corredor unos 30 metros delante que me sirve de referencia, me es más cómodo echarle un ojo de vez en cuando e ir en su dirección que buscar balizas, aunque a veces me desvíe mas de la cuenta. Voy subiendo cual cabra montesa ya que el terreno es ideal para esta especie animal  y hay algunas partes en la que los bastones molestan mas que ayudan y tengo que hacer uso de las manos. Parece que ya estoy llegando al final con un tramo bastante duro pero no, al fondo veo el refugio y aún me queda, aunque esta parte ya es mas llevadera. He hecho toda la subida bastante bien e incluso pienso en lo corta que se me está haciendo la carrera. Corta?, y en ese momento me doy cuenta algo y de un pequeño error que he cometido.
Pero como no se me va  hacer corta la carrera...?, si es que la carrera es corta... !
No se por qué, imagino que debido al desnivel que sabía que había, desde la primera subida me he tomado la carrera como si fuera de 80 o 100 kms y mi ritmo subiendo y en general ha sido de ir reservándome como en una ultra en vez de ir más "alegre". Hago este último tramo dándole vueltas a esto y que el tiempo que he perdido ya no voy poder recuperarlo, únicamente queda la bajada gorda en la que no voy a arriesgar y el tramo de pueblo hasta meta.
Llego al final donde de nuevo  están los voluntarios que tomaban nota del dorsal en la primera subida y aún sabiendo que van a mentirme pregunto cuanto queda hasta meta. Un kilómetro o kilómetro y medio me dice uno y como no creo que la montaña haya encogido desde la salida y sabiendo que bajamos por donde hemos subido antes le sumo a lo que me ha dicho un par de kilómetros ( por si alguno no lo sabe, los voluntarios siempre mienten al preguntarles por distancias y tiempos. Sin mala intención, eso si. ).
De nuevo el refugio.

Comienzo la bajada. Ya se que no va a ser muy complicada a pesar de la inclinación por lo del agarre de las piedras que he contado antes e intento ir lo mas rápido posible con la máxima precaución pero se que va a ser difícil ganar tiempo. Llego a un tramo complicadillo con voluntarios, uno de ellos me avisa que vaya con cuidado y zas, resbalón hacia atrás sin consecuencias. Sigo la bajada precavidamenterápido y llego al tramo de cuerdas  donde hay otro voluntario vigilando y zas, otro tropiezo y golpe en el culete Como imaginé está parte con cuerdas es bastante mas difícil bajarlo que subirlo y hago uso de ellas.
Sigo bajando, cada vez hay menos rocas compactas y aunque el desnivel se suaviza  para mi el terreno se complica por que ahora hay mas tierra y piedras sueltas. Llego a un tramo en zig zag estrechito y justo aparecen subiendo cuatro señoritas, bastante majas por cierto. Con lo nervioso que me ponen a mi las mujeres..., ahora no, ahora no... y justo cuando estoy en medio de ellas, zas, resbalón hacía atrás y mi espalda y reputación por el suelo. Se interesa una de las chicas y la digo que estoy bien (con una costilla rota le habría dicho lo mismo), me levanto como si no hubiera pasado nada y sigo bajando evaluando los daños; raspón en el brazo, otro en la espalda y otro en mi orgullo sabiendo como seré recordado.
En la parte final de la segunda gran bajada.

Acicalándome para la foto.

Acaba la bajada, guardo los bastones de nuevo en la mochila y ya por un terreno más cómodo llego a Callosa yendo ahora por una carretera en busca de la meta, que como no podía ser de otra forma está en la otra punta. Atravieso todo el pueblo callejeando a buen ritmo hasta que por fin tras una curvita aparece el recinto de llegada, entrando a meta en 3h 35' 35" y 20º de la genera.
Mi llegada a meta.


Unas cervezas, una ducha fría, un trofeo  y para casa.


Carrera muy bien organizada, dura y que seguramente repita.