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viernes, 17 de noviembre de 2017

COSTA BLANCA TRAIL 2017- 102 KM - 6.500 D+


102 KM. - 6.500 D+
Tras realizar el pasado junio el Gran Trail del  Peñalara  necesitaba una carrera más antes de finalizar el año que me diera los 5 puntos que me faltaban para inscribirme al UTMB 2018. De las posibles candidatas busqué la más “fácil” pero estaba en Cataluña y no me apetecían,  ni viajes largos ni estar fuera de casa mucho tiempo, aparte de que tenía el pasaporte caducado, descartada. Miré las pruebas cercanas a donde resido y además de la Falco Trail que la quería dejar como última opción al ser la última carrera puntuable del año,  encontré la CostablancaTrail (que conocía de otros años pero con otro nombre). A poco más de una hora de casa, recorrido bonito , bien organizada…, y que problema había?, los 6.500 metros de desnivel positivo y los mismos negativos en 102 km., y yo, que voy entendiendo algo de estas carreras sabía que me iba a suponer dos cosas:  entrenar más en serio de lo que hacia últimamente si no quería morir en el intento y la posibilidad de sufrir durante la prueba más de lo que me gustaría, no solo por su dureza  sino también  porque me acompañarían mis amigas rotuliana y aquilea, de nombre tendinitis,  que no se separan de mi desde hace varios meses y que no paran de jod..,dar la lata.
Estuve un tiempo con dudas sobre lo que hacer, si "arriesgarme" e ir directamente a la Falco o hacer esta. Al final,  la cordura o la inconsciencia que no se de lo que tengo más me hicieron decantarme por la CostaBlanca y así tener una bala en la recámara, apuntándome el día antes del cierre de inscripciones.

Finestrat, son las 23h40’ del viernes y estoy sentado dentro del coche aparcado a escasos metros de la salida (con perdón) que se dará a las 00:00. Estoy ya vestido para la ocasión y seamos sinceros..., no me apetece nada bajar y ponerme a correr a estas horas. Fantaseo con la idea de marcharme, cenar algo y acostarme (se que no lo voy a hacer). Quedan 10’ , que hago?, me marcho al hotel a una cama calentita o paso la noche bajo un cielo estrellado a unos 10ºC subiendo y bajando montañas acompañado de unos 150 locos más?, la decisión es bien fácil.
Bajo del coche con la esperanza de que algo paranormal o unos independentistas  hayan hecho suspender la carrera, pero no, todo está muy tranquilo, así que habrá que dejarse de tonterías y tendré que ponerme a correr. Por lo menos hace buena noche para la época del año en la que estamos, el cielo está despejado y hay una bonita luna decreciente.
Posando y con "ganas" de salir ya.
Que bien lo voy a pasar.

Me dan el dispositivo GPS para tenernos controlados, entro al corralito y puntualmente dan la salida,  comenzando a subir por un carretera que nos llevará a los pies del Puig Campana. Esta parte,  aunque no debería,  la hago corriendo pero  enseguida llegamos a una senda  iniciando el duro ascenso al Puig, monto bastones y hala! Pá arriba!.
Uno de estos locos soy yo.

La salida (c.p.)
De momento las amigas que traía de casa no aparecen, cero molestias, a ver si con suerte siguen desaparecidas toda la carrera.
La subida es larga pero al ser al comienzo  e ir bastante fresco no se me está  haciendo nada dura  y voy ascendiendo sin dificultad excepto en algún tramo con piedra suelta que cuesta traccionar,  además no hace tanto frío como pensaba.  Últimos metros y por fin corono, arriba hay 3 voluntarios animándonos (una pena no reconocerte D.Roca, te saludo por aquí). 
Voluntarios en la cima del Puig Campana.
Bajada  por senda, algo técnica al principio, y sin mayor dificultad llegó al primer avituallamiento parando solo a rellenar agua. Sigo bajando ahora por un tramo bastante cómodo hasta enlazar con otra senda con bastante más desnivel que me llevará hasta el siguiente avituallamiento en el helipuerto de Polop donde tras parar lo justo para rellenar bidón salgo para iniciar la siguiente subida.
Esta es más fácil y llevadera, avanzo bien pero sigo con pocas ganas y ahora con la parte baja de la espalda cargada, aunque sé que ambas cosas desaparecerán con el paso de los kilómetros, solo es cuestión de paciencia. Un corredor se me acerca por detrás y me pregunta por el bonito buff que llevo en la cabeza, él también ha hecho el GTP y tres veces. Me comenta que va a intentar seguir mi ritmo e ir junto a mí durante la noche. Como soy muy sociable y buena persona no pongo ninguna pega, eso sí,  hubiera preferido que me lo dijera una corredora.
El compañero se  llama Jorge y vive en Madrid (Parla), juntos haremos los casi 87 kms que faltan para la meta y al igual que yo está aquí por los 5 puntos  (todos los corredores con los que coincidimos en algún tramo y preguntamos estaban aquí por lo mismo). Queda bastante noche y la verdad es que se agradece la compañía,  además se ve que es un tío majete.
El recorrido ahora no es nada complicado, alternando senda, camino y algún tramo de cemento. A pesar de la noche hay bastante claridad, si miras en dirección al mar se puede ver su reflejo a lo lejos y al fondo también se pueden ver las luces de alguna población cercana. Los kilómetros van pasando y yo cada vez me voy encontrando mejor  y con más ganas, alternando caminar con correr, donde se puede.
Mi estrategia en esta carrera la tengo muy clara, ir a un ritmo cómodo (algo más rápido que la abuela de Roncero) que me asegure llegar en tiempo (26 horas) y en lo relativo a comer, solo hacerlo cuando tenga hambre. 
En esta parte recuperamos bastante ya que es muy corrible, algo que nos vendrá muy bien para cuando  tengamos que volver a caminar. A pesar de la compañía la noche se me está haciendo larga. Correr de noche tiene su encanto, pero solo la primera hora, después, por lo menos a mí, me aburre un poco, no disfrutas del paisaje y tienes que ir muy concentrado mirando donde pisas para no tener alguna caída. A ver si la luz del día me anima un poco.
Pequeña subida al Pas del Comptador (km.25), bajada cómoda por pista donde empieza a clarear y enlazamos con otra subida también fácil en la que por fin amanece pudiendo disfrutar de unas espectaculares vista del mar. 
Amaneciendo.

Mira que contento estoy ya...
Aquí ya estoy en modo ultra, la desgana inicial ha desparecido y empiezo a disfrutar.
Bajada hacia Benimantell  con mucho tramo por carretera asfaltada que al principio se agradece donde puedes ganar tiempo pero   que acaba aburriendo. A nuestra derecha las impresionantes vistas del embalse de Guadalest  y al fondo la imponente Sierra de Serrella.
Embalse de Guadalest, recién amanecido.

Un poquito de la Sierra de Serrella al fondo.
Llegamos a Benimantell, km.35 a las 7h25’, relleno bidones,  me tomo un vasito o chupito de chocolate frio, cojo unas gominolas, unos conguitos  y salimos por mas tramo de carretera. 
Con Jorge en el avituallamiento de Benimantell.
En el trayecto hasta el avituallamiento que está a  los pies de la segunda gran subida de la carrera se nos unirán dos corredores mas, Damián de Crevillente, que nos comenta la importancia de llegar a la bajada de Sella antes de que anochezca (algo que ya había oído  y me tenía preocupado) y Guillermo de Madrid. Yo soy más de tríos pero no me importa probar cosas nuevas. Juntos iniciamos el duro ascenso a la Mallada de Llop.
Hice esta subida en otra carrera empezando desde Abdet pero hoy vamos a subir por el Barranco de la Canal y me doy cuenta enseguida de que va a ser algo más complicado. Me pongo el primero del grupo y sin prisa pero sin pausa vamos ascendiendo.
Me sigo sintiendo fuerte y me sorprende porque  llevo más de 8h y media sin tomar nada más que 3 gominolas y el vasito de chocolate, espero seguir así. Vamos entretenidos charlando haciendo mas  llevadero el duro ascenso. Llego a la parte que conocía y comento a mis compañeros que ya no queda nada (y quedaba por lo menos la mitad),  seguimos subiendo y ahora sí que estamos llegando, les digo (pero no, seguía quedando bastante), ya me callé para evitar represalias, hasta que por fin, ahora si de verdad, terminamos de subir y llegamos a la cima (que diferente y  corta la recordaba de cuando la hice en Junio). Aquí hay un voluntario que muy amablemente nos hace unas fotos.
En la cima de la Mallada de LLop.

Al fondo el mar. 

Correr no se me da muy bien pero posar......
Tras una breve parada iniciamos un largo cresteo corriendo siempre que el terreno lo permitía y empezamos la bajada a Confrides, primera base de vida en el km.60. El terreno es algo técnico al principio con alguna caída sin importancia pero poco a poco va mejorando. Cogemos una bonita senda y llegamos a las 12h al avituallamiento que hay en mitad de la bajada. Tengo ya bastante hambre por lo que aparte de rellenar bidones decido sentarme tranquilamente a tomarme medio sándwich con un vaso de coca cola, que me sienta fenomenal.
Seguimos la bajada hacia Confrides. Ahora el terreno es bastante bueno, voy liderando el grupo y cuando veo el pueblo ya cercano tiro un poquito llegando a la base vida un poco antes que mis compañeros.
Los voluntarios como en el resto de avituallamientos son muy atentos y simpáticos. Me ofrecen un plato de pasta pero sin hambre prefiero no tocarlo, solo me tomo un vasito de caldo y una fanta que tenía en la bolsa que dejé aquí. Llamo a casa para dar novedades, me cambio completamente de ropa y una vez todos preparados salimos juntos en busca de Aitana.
En el avituallamiento de Confrides. Del pico que se ve al fondo a la derecha venimos.
El techo de la carrera lo tenemos en frente pero en vez de ir directos vamos alejándonos y rodeándolo por la izquierda. El terreno es muy bueno por camino y senda  corriendo donde se puede y el resto caminando, avanzando rápido. Yo estoy algo sorprendido por lo bien que voy, la carrera es dura y sin embargo me encuentro fenomenal sin ningún tipo de molestias y las piernas como nuevas. Tras unos 6 kilómetros desde que salimos de Confrides llegamos al inicio de la subida a Aitana y me llevo una agradable sorpresa ya que la la subida es por una pista estrecha muy llanita y después por un camino con un desnivel muy llevadero. Aquí se nos une un tramo Maximilian, un alemán que al igual que nosotros ha venido a por los 5 puntos. Voy escuchando la conversación que tiene con Guillermo (el inglés con acento de Múnich se me da muy bien) haciéndome la subida más entretenida.
Casi arriba llegamos a un avituallamiento bastante animado con una voluntarias muy simpáticas  donde paramos unos minutos a descansar y yo aprovecho también para comerme otro medio sándwich, que vuelvo a tener hambre.  Ya solo queda una subida por senda, corta pero con cierto desnivel que hacemos sin mucho problema. 
El animado avituallamiento casi en la cima del Aitana.

Arriba unas fotitos y a seguir. Ya es todo bajada hasta Sella, km.84, estamos en el 71.

En la cima de Aitana, 1.558 metros. 
Subiendo a Aitana seguido por Maximilian.
Damián se adelanta volviéndonos a comentar lo de llegar de día a Sella (ahora más que preocupación tengo curiosidad por esa bajada), Guillermo se queda con Maximilian y Jorge sigue conmigo. Vamos haciendo una especie de cresteo con mucha piedra por el recorrido hasta que llegamos a un camino bastante bueno donde se puede correr.
Yo me siento muy bien y quiero adelantar tiempo  para compensar lo que perderé en otro tipo de terreno y si llego a meta a una hora decente es posible que la familia vaya a recibirme, así que cuando el terreno lo permite me pongo a correr. Mi compañero sé que va más justo de fuerzas  porque ha venido prácticamente sin entrenar debido a un problema que le tuvo 4 meses parado, aún así, sigue a mi lado, se ve que es un tío fuerte.   Seguramente si yo hubiera ido solo  habría avanzado más, corriendo en mas zonas y más rápido pero  la buena compañía también se agradece.
Un poco más adelante contactamos con un corredor con el que ya habíamos coincidido anteriormente, Rafa de Onil. Él conoce esta última parte y nos reitera la dificultad de la bajada que viene a continuación y que seguramente no lleguemos a ella de día. Se une a nosotros y le vamos "acosando" a preguntas de como es el recorrido que nos queda. En el fondo es una tontería porque lo vamos a hacer igual sea como sea pero vamos mas entretenidos.
Un nuevo avituallamiento, rellenamos agua y seguimos.  Serán sobre las 17:30, queda ya muy poco para la “temida” bajada y Rafa insiste en que no llegaremos de día.
Llegamos y de día pero no por mucho tiempo. Nos ponemos los frontales ya que se nos hará de noche descendiendo y cedo el paso a Rafa que conoce el terreno, prefiero ir siguiéndole a el que a las balizas pudiendo concentrarme mejor donde piso.
Y como es la famosa bajada?, pues, un descenso complicado, bastante vertical que se hace por un senderillo con tierra y piedras sueltas en el que es muy fácil que tropieces o resbales. Lo importante si esto sucede es caerte hacia atrás, de culo, porque hacia delante ruedas hasta abajo. Es difícil pero tampoco  quita el sueño. Para los que hayan hecho Bandoleros, es la bajada a Villaluenga, algo más larga y con más tierra.
En la parte final según nos vamos acercando a Sella se suaviza y se avanza más rápido, llegando sin mayor complicación a la segunda base de vida, km.84 en 19 horas.
Aquí relleno agua, me tomo otra fanta de las que me traje, cambio las pilas del frontal, cojo una provisión de gominolas y salimos el trío en busca de los últimos 18 kilómetros.
El terreno ahora es bastante cómodo todo por pista con ligera subida y así va a seguir así hasta que cojamos una senda bastante vertical previa al último avituallamiento, nos comenta Rafael. Mis fuerzas siguen intactas y voy primero marcando el ritmo. Pasan los kilómetros y la dichosa senda no aparece. Seguimos avanzando y nada, todo sigue igual menos mis fuerzas que van menguando. Qué largo se me está haciendo !!.  Mas pista, menos fuerzas, como aparezca ahora la senda me funde del todo, pienso. Pero no, no aparece, al contrario, el terreno empieza a llanear y después continúa con un suave descenso. Pasa el tiempo y recupero mis fuerzas  justo cuando sin esperarlo llegamos al avituallamiento que estaba antes y no después de la senda. Pasamos un control de chip  y tras confirmarnos la voluntaria que nos quedan 6,5km  y  una última subida algo durilla (la famosa senda), salimos.

Con las fuerzas renovadas comienzo esta última parte. La senda la subo bastante bien, es algo más larga de lo que esperaba y una vez arriba cruza un camino que hay que seguir hacia la derecha. Sé que todo es bajada hasta meta y estoy esperando encontrar terreno propicio para correr aunque de momento no es posible ya que transitamos por un camino bastante irregular con piedras y tierra en el que hay que tener cuidado de no caerte. Voy lo más rápido que se puede, casi corriendo ayudado por los bastones. Estamos bordeando el Puig Campana, en teoría quedan unos 4 kilómetros y ya se debería ver alguna luz de Finestrat. Sigue la irregular bajada y aún no se ve nada. A mis compañeros los llevo detrás pegados siguiéndome. Se me está haciendo eterna la bajada, voy pensando que la voluntaria se ha equivocado en los kilómetros que faltaban (efectivamente quedaban 10 y no 6,5). Por fin se empiezan a ver luces a la izquierda pero el terreno sigue igual de malo para correr, paciencia... Tras otro largo tramo llego, ahora sí, a una carretera asfaltada que cruzo. Estoy en las afueras del pueblo. Me pongo a correr y justo en ese momento me llaman por teléfono, es de casa y lo atiendo pero sin darme cuenta me salto un desvío. Mis compañeros me avisan y tengo que retroceder. Los alcanzo y me vuelvo a adelantar llegando a un cruce donde no veo balizas, recto hacia el pueblo o a la derecha alejándome?,  decido seguir recto pero no es por ahí, mis compañeros otra vez me vuelven a avisar, retrocedo alcanzándolos y adelantándolos de nuevo. Ahora me voy fijando mejor y entro por fin al pueblo llegando a un nuevo cruce. No veo balizas, joer no me lo puedo creer... a la izquierda hacia arriba o derecha cuesta abajo?, me voy hacia a la izquierda pero a 100 metros me doy la vuelta ya que no veo marcas, vuelvo al cruce y sigo hacia abajo. Balizas!!..., sigo bajando y ya me suena el sitio, es por donde hemos subido esta mañana. Aprieto un poco. Sé que la meta está cerca. Cruzo una carretera y bajo por una calle estrecha cruzándome con algunas personas que me animan al pasar. Enfilo los últimos metros entrando a la zona de meta donde el numeroso público que está ahí a esa hora me aplaude al llegar, calculo que habrán unas 3 personas. 
Me paro en el arco de meta y tranquilamente lo cruzo en  23h13'03", posición 94 y obteniendo mis puntos. 
Salió todo mejor de lo esperado. Contento y feliz.

Llegada de Rafa y Jorge.
Espero a mis compañeros para hacerles una foto y nos vamos a rehidratarnos y comer algo para recuperarnos de la bonita y dura carrera.
Objetivo cumplido.

sábado, 1 de julio de 2017

GRAN TRAIL DE PEÑALARA - 115KM - 5.100 D+


Me da un poco de vergüenza reconocer que siendo madrileño nunca había pisado esta bonita Sierra, bueno, a excepción de un par de veces que subí a esquiar a Cotos hace unos 25 años. Había oído mucho hablar de esta prueba y la verdad es que tenía ganas de hacerla, de hecho he estado inscrito los 3 últimos años aunque al final había acabado anulando para irme a Andorra (Ultra Mitic). Este año por fin podría participar (me quedé sin plazas en la Ronda del Cims).
Sobre la carrera he de decir que me ha gustado mucho, no es la más bonita en la que he estado pero tiene algo especial. Además es el tipo de carrera que a mí me va, subidas largas y llevaderas sin mucha inclinación, bajadas poco complicadas en las que se puede correr y mucha zona corrible en general. A esto se añade que está muy bien organizada, balizada y con unos atentos, dispuestos y simpáticos voluntarios/as. 
En cuanto al resultado, no cumplí con el segundo de los objetivos; bajar de 24 horas. El primero era simplemente llegar, que llegué, aunque reconozco que influyó algo la suerte, ya que si Rascafría hubiera estado en el km.50 en vez de en el 54 seguramente hubiera abandonado. 

El mismo día de la carrera salgo temprano de Murcia en tren, llego a la hora de comer a mi casa de Madrid y tras una pequeña mini siesta preparo las cosas y parto hacía Navacerrada llegando sobre las 19 horas aparcando muy cerca de donde está la recogida de dorsales.
Me preparo un sándwich y me acerco al Polideportivo donde nada más entrar me encuentro con Depa (famoso speaker, entrenador y corredor) que se acuerda de mi tras la "original" entrada a meta que hice en Mentiras Vertical, donde él también ejercía de speaker. Charlo un ratito con él, nos hacemos una foto (él insistió) y me acerco a por el dorsal.
Con Depa. Insistió y yo no sé decir no.
Cuando estoy en ello me llaman por detrás, ¡¡Ostras, si es Quique, que alegría!! , me acerco a saludarle y me presenta al resto de los miembros (con perdón) del club "Corriendo por el campo" que van a participar en la carrera, Antonio, Jose Luis y Manu al que conozco desde hace tiempo pero que hasta ese día no habíamos tenido contacto físico. Charlamos un rato, nos hacemos unas fotos y antes de despedirnos hasta la hora de la salida Quique me sorprende haciéndome entrega de una flamante chaqueta del Club (que detalle, tanto pódium ha tenido su recompensa).
Con el resto de miembros(c.p.) de CxC y muy bien acompañados, por cierto.

Correr no correremos pero a postureo no nos gana nadie.
Aún queda bastante para la salida así que hago tiempo dándome una vuelta por el pueblo y viendo la salida del Cross Nocturno, la primera de las 3 pruebas del fin de semana. Vuelvo al coche, preparo la mochila que dejaré en Rascafría (km.54) y me acerco de nuevo al Polideportivo a dejarla, encontrándome a Iván Palero otro amiguete de Ciudad Real que ha venido a seguir y asistir a las chicas de TrailManchegas.
22:30, me pongo guapo y voy a encontrarme con la salida (con perdón) sentándome junto a ella a esperar que abran el corralito al que entro sobre las 23:15, coincidiendo con un amigo que ha venido desde Andalucía, Alfonso, quién está algo cabreado porque no le dejan correr con sus "chanclas". Paso el control de material (manta térmica y pilas de recambio), busco sin éxito a mis compañeros de CxC  y a las 23:30 todo el mundo a correr.

Esperando a la salida (con perdón).

Salida del GTP
Buena temperatura y buen ambiente;  solo me preocupaba una cosa, mi rodilla derecha. Los últimos días había hecho rodajes suaves de 5 kms y me molestaba bastante, con dolor cuando se enfriaba. Aún no estaba del todo recuperada y dudaba de si aguantaría los 115 kms.

Salgo a buen ritmo y tras dejar el asfalto del pueblo empezamos a subir por una corrible y ancha pista. Corro todo hasta que el desnivel se acentúa y comenzamos a subir por un sendero a la Maliciosa que corono sin demasiados problemas y con buenas sensaciones. La temperatura sigue siendo buena aunque subiendo hacia algo de aire y pasé un pelín de frío al ir en manga corta. La bajada es bastante técnica al principio con bastantes piedras y al dolor de rodilla que llevo desde el km.5 se le añade otro en la planta del pié izquierdo y talón, el pisar tanta piedra no le va nada bien a mi fascitis. Empezamos a bajar por zona boscosa, la zona se adivina bonita a pesar de la oscuridad. Vamos por un sendero rodeado de árboles, mi ritmo sigue siendo bueno pero el dolor que llevo en pié y rodilla es casi insoportable, hay momentos en los que casi deseo tropezarme o torcerme un tobillo para así obligarme a abandonar. Llegamos al avituallamiento en Canto Cochino, paró lo justo para rellenar agua e inicio la corta subida a La Pedriza sin mayor complicación. Otra bajada con alguna que otra piedra y comienzo la subida al Puerto de la Morcuera. Es una subida larga pero sin dificultad, mi ritmo andando también es bueno pero sigo con mis problemas teniendo la sensación de que en cualquier momento la rodilla se va a bloquear o doblar. La noche se me está haciendo muy larga e incluso me entra algo de sueño.
Llevo un rato dándole vueltas..., los dolores que llevo no se van, no me dejan disfrutar nada de la carrera y no pienso estar otras 20 horas mas así,  por lo que tomo la decisión de abandonar. Aguantaré hasta Rascafría km.54 desde donde me pueden llevar a meta en autobús y así aprovecho también para recoger la mochila que dejé allí.
Durante la subida y casi coronando amanece y el sol ilumina esta bonita zona, aunque yo lo sigo viendo  todo igual de negro.
Aquí no estaba yo para muchas fotos. Que negro lo veía.
Justo llegando arriba me llevo una sorpresa al volver a encontrarme con Iván Palero que está esperando a sus "chicas", nos saludamos, pregunto por los ceporceses  y comienzo la bajada. Un tramo de camino, otro de carretera  y llego al siguiente avituallamiento que este año parece ser que lo habían puesto más abajo. En esta parte comienzan a aparecer los corredores de la prueba de 60km con los que compartiremos carrera hasta Peñalara.
Llevo 8 horas justas de carrera y aún no he tomado nada sólido, solo agua y me siento bien. He decidido comer únicamente cuando tenga hambre, lo mismo que hago cuando no corro ya que tengo comprobado que forzar al cuerpo a ir comiendo sin ganas me provoca cierre de estómago y náuseas.
Me siento un rato a descansar y escucho que llaman a los retirados para evacuarlos en bus, me lo pienso unos segundos, pero no, tengo que llegar a Rascafría. Cuando salgo me encuentro otra vez con Alfonso, me comenta que en esta carrera se corre mucho, algo que a él no le va demasiado, prefiere terreno más "técnico" y no va cómodo sin su calzado favorito. Quedan 14 kms para Rascafría y es todo cuesta abajo, vamos por una ancha pista y me pongo a correr dejando atrás al compañero andaluz. Voy coincidiendo con los mismos corredores desde hace varios kilómetros, nos pasamos y nos volvemos a alcanzar saludándonos. El terreno sigue siendo bastante fácil y lo corro prácticamente todo hasta llegar a zona habitada. Aquí un voluntario nos indica por donde seguir y cogemos un carril bici paralelo a la carretera que va pegado a un parque. Coincido con una simpática corredora haciendo esta última parte juntos. Voy entretenido hablando con ella y de pronto noto algo, o mejor dicho no lo noto..., el dolor de rodilla y  pié han desaparecido misteriosa o milagrosamente, ¡no me lo creo! , lo que cambia la cosa.... 
Se nos une otro corredor y juntos  llegamos al avituallamiento de Rascafria situado en un Polideportivo al final de una larga cuesta asfaltada. Y lo mejor, llego sin dolores y con bastante hambre.
La zona de descanso está muy animada, con corredores de las dos pruebas, familiares y voluntarios. Recojo mi mochila, me siento cómodamente en la hierba a la sombra y degusto un sabroso sándwich de jamón y queso con una lata de fanta naranja que había dejado previamente en la mochila, mi primera comida en 10 horas de carrera.
Animado avituallamiento en Rascafria.
Sigue animado.

No estoy rezando, solo medito.
 Ahora la situación ha cambiado por completo, no pienso abandonar y tras comer e hidratarme debidamente, me cambio por completo de ropa y salgo en busca del Puerto de Reventón y Peñalara con fuerzas renovadas y  una botella de agua con gas que me va muy bien para evitar problemas digestivos. 
El nombre de Reventón da miedo pero voy comprobando que no es para tanto ya que la subida se hace por una cómoda pista sin gran inclinación, eso sí, es  muy muy larga y lo mejor es que está nublado y no hace (para mí) calor. Sin ninguna dificultad paso el puerto y campo a través me acerco al techo de carrera, Peñalara, donde justo cuando voy a iniciar la primera de las subidas veo en sentido contrario a unos senderistas y entre ellos a mi hermano Luis, al que tengo tantas cosas que agradecer, sobre todo en relación con mi hijo Daniel y el culpable de que yo haga este tipo de carreras al recomendarme un libro hace 5 años (Born to Run). Me hago una foto con él y nos despedimos esperando volver a encontrarle en la bajada a la Granja.
Mi hermano Luis.
Subiendo a Peñalara.


En Claveles haciendo un poco el cabra.


Volviendo y a punto de coger la bajada hacia la Granja.
Al Pico del fondo había que llegar.

Se iba y se volvía por el mismo sitio cruzándonos los corredores.
No conozco Peñalara y pienso que únicamente hay que subir una pared que se ve al lado de una laguna, pero no, después de esa pared hay otra y después un cresteo por grandes rocas de granito (Claveles) hasta llegar por fin al control en la cima, cresteo que se me da bastante bien saltando de piedra en piedra ( yo es que soy un cabra loca). Las subidas son algo técnicas con el añadido de que nos vamos cruzando corredores, unos van y otros vuelven coincidiendo en algún punto complicado. Una vez abajo y pasada la laguna, por camino más fácil,  iniciamos la larga y bonita bajada en dirección a la Granja. 
Corro, primero por sendero y después por pista entrando en el bonito bosque de Valsain donde el cansancio y algo de sueño me hacen ver cosas "raras" que mejor no las cuento porque íbais a creer que iba fumao.  Paro en una fuente para refrescarme y despejarme y prosigo mi camino por pista y después por carretera hasta llegar al completo y animado avituallamiento en la Granja km.81 justo a las 5 de la tarde.
Mi llegada a la Granja. Yo soy el de azul, el de la camisteta azul.
Aquí me tomo mi tiempo. Llego con hambre (7 horas sin comer desde la Rascafria), cojo un mini bocadillo de jamón con tomate y un tupper que tienen con ensalada de pasta y me siento tranquilamente a la sombra a comerlo. Me hidrato, relleno los bidones con agua fresquita y salgo en busca de la última parte de la carrera. 
Salimos de la Granja y empezamos a subir por la ribera del río Eresma con muchísima gente pasando el día por allí. El terreno es fácil y ligeramente en ascenso. Voy bien y aunque estoy para correr, la mayor parte la hago caminando a muy buen ritmo, prefiero reservar fuerzas ya que me han dicho que la subida a la Fuenfría es bastante dura. Nos vamos cruzando con mucha gente que te saludan y animan haciendo más ameno el recorrido. Cruzo el río saliendo a una carretera y en poco tiempo llego al avituallamiento de la Casa de la Pesca km.93. Bromeo un poco con las voluntarias, relleno bidones y sin entretenerme mucho continúo. Ahora la subida es algo más fuerte pero fácil por carretera. Alcanzo a un chaval, madrileño como yo y emigrante en Barcelona con el que voy charlando. Dejamos la carretera y comenzamos ahora si los tramos más duros. Por detrás se nos han unido varios corredores haciendo el trayecto más entretenido, llegando todos a la vez al final de esta corta pero fuerte subida.
Bueno, ya solo quedan unos 15 kilómetros y  me duele todo el cuerpo en general , lo normal, o sea que voy bien. El tramo hasta el Puerto de Navacerrada, unos 6 kilómetros, es bastante fácil en ligero ascenso que hago casi corriendo (quiero reservarme para la última bajada). Se me hace un pelín largo pero por fin empiezo a ver al fondo las luces del parking. Cruzo unas abandonadas pistas de esquí  y llego al último avituallamiento justo cuando está oscureciendo.
Aquí me llevo una sorpresa no muy buena ya que me encuentro a Quique vestido de calle junto a Antonio y me comenta que han abandonado ellos y Jose Luis, quedando solo en carrera Manu y yo. Quique me asiste e indica como es la parte que falta y salgo de allí con bastantes ánimos de mis compañeros para hacer los últimos 9 kilómetros. 
Enciendo frontal y tras una parte más o menos llana en frente y al otro lado del avituallamiento comienzo la bajada a meta. Desde hace bastantes kilómetros llevo como un escozor en la planta de los pies que se acentúa cuando tengo que bajar (al llegar a meta me enteré que eran ampollas, mis primeras ampollas en una carrera) sobre todo si es por un sendero con muchas piedras como es el caso. Voy casi corriendo, no quiero ir más rápido por temor a caerme por culpa de las numerosas piedras que hay y estropear el final. Me han dicho que esto durará unos 4 kilómetros y que después será un terreno bastante mejor hasta meta. Se me está haciendo muy largo y más aún con las ampollas dando por....ahí. El terreno empieza a suavizarse y por fin llego a la parte "cómoda". 
Aprieto. Todos los dolores han desaparecido. Sigo apretando y empiezo a adelantar corredores que van caminando. Me siento ligero, con fuerzas y sigo apretando. Quedan apenas 4 kilómetros para llegar, llevo ya 111 y voy a ritmos que ni entrenando. Llego al asfalto de Navacerrada, un voluntario me indica por donde ir y adelanto al último corredor, 12 en total. Empiezo a callejear y sigo con el mismo ritmo, como si estuviera en un 10.000, hay bastante gente en las calles y todos animan al pasar. Me salto un desvío, un coche me pita avisándome y una pareja que está paseando me indica el camino correcto (que majos). Ya no queda nada, dos giros a la izquierda y enfilo hacia meta entre los ánimos y aplausos de la gente que está allí. 
Freno y entro caminando y disfrutando de estos últimos metros.
Seguro que volveré.

Disfrutando de la llegada.

Contento y feliz. 24h37'59". Posición 270 de 510.

Si, lo se, ya me han dicho que parece una pelota en vez de un corazón.
A mis hijos, familia y amigos de la infancia.

viernes, 9 de junio de 2017

II TRAIL DE PRIMAVERA CONFRIDES - 43 KM. 2.700 D+


Confrides, pequeño y bonito pueblo del interior de Alicante en plena Sierra de Aitana  que por 2ª vez organizaba el Trail de Primavera Confrides, una carrera de 43 km y 2.700 metros de desnivel positivo. Dura y bonita prueba que iba a ser mi último "entrenamiento" con dorsal de cara a mi participación en el  Gran Trail de Peñalara del día 23 de Junio.
Madrugo un poquito (3:45 a.m.) y en un par de horas estoy aparcado en el lugar donde  se recoge el dorsal. Me cambio tranquilamente y con un frío que no esperaba me acerco a la plaza del pueblo donde está la salida ( con perdón). 
Vistas desde el parkin.

Buscando a la salida, a ver si entro en calor.
La encontré. Ahí estoy por la izquierda, adecentándome un poco.
Suena mi grupo favorito y a las 7, con un buen ambiente  salimos los aproximadamente 200 corredores. Un poco de callejeo, bajada por un camino, subimos un tramo por carretera y cogemos una senda ascendente en busca de la primera de las tres subidas fuertes de la carrera. En esta parte coincido con Esther Sánchez, no saludamos y poco a poco me voy alejando de ella corriendo la mayor parte de esta senda. 
Esther Sánchez.
En el tramo final, bastante mas duro, tengo que hacer uso de los bastones subiendo sin demasiada dificultad. En esta parte me adelanta un corredor que conozco, es Francisco López Granero, de lo mejorcito de la zona. Charlo un ratito con el  sobre sus últimas carreras y a los pocos metros desaparece de mi vista. Y tras verle marchar me relajo, Paco está en mi categoría y en la salida he visto a otros dos corredores que se que llegarán antes que yo,  o sea, que ahora mi único objetivo es buscar un ritmo bueno, hacer bien las subidas que quedan y disfrutar del bonito paisaje.
Paco López en el centro.
La bajada es complicada por las piedras que hay en el sendero, voy con mucho cuidado de no caerme y justo cuando llego abajo y el terreno es fácil, al entrar  en una pista me tropiezo golpeándome la rodilla en la única piedra del camino. Me levanto rápido y con disimulo por si algún corredor me ha visto e intento correr pero tengo un gran dolor y solo puedo caminar cojeando. Vuelvo a intentarlo con miedo de que el golpe me haya lesionado pero de momento puedo correr con un dolor soportable. Después de este tramo por pista cambiamos a una bonita senda  que ya en la parte final se complica y empezamos a bajar por una pedrera con bastante inclinación. Vamos varios corredores en fila con mucho cuidado hasta que vuelve otra vez un sendero volviendo a correr con tranquilidad y alcanzando a los "descamisados". Cuando estaba esperando a que dieran la salida, con un frío del carajo,  aparecieron 3 corredores únicamente vestidos con un pantalón corto ,  un bidón agua en la mano y sin camiseta, estilo kupricka o Joe Grant, estos eran  "los descamisados", cariñosamente. 
Por ahí se ven en la salida.
Voy un rato entretenido con dos de ellos escuchando su conversación hasta que llegamos a un avituallamiento en el que paro a rellenar agua. Ahora empieza una subida por pista donde alterno caminar con correr. Voy muy bien, estoy en el km.20 y el tiempo se me está pasando volando, bueno corriendo. Mi ritmo es bueno, se que puedo ir mas rápido pero prefiero controlarme ya que aún quedan 2 subidas importantes. Yendo por esta pista Esther me alcanza y me adelanta, dudo si seguirla pero prefiero continuar con mi ritmo, compartiendo esta parte con una pareja que van juntos. Dejamos la pista y vuelta a un sendero, sendero que como los otros tiene la vegetación algo seca muy pegada y voy arañándome piernas y brazos con ella. Llego a otro avituallamiento que está un poco antes de coronar el Pla de la Casa. 
Pla de la Casa.

En la parte mas dura.

Vistas desde casi la cima.
Queda un pequeño tramo bastante duro y hay bastante gente subiéndolo ya que esta parte es común con los que participaban en la modalidad de senderistas. Relleno agua y subo sin mayor complicación. Arriba voy campo a través hasta empezar la bajada por sendero de tierra, piedras  y con la vegetación molestando de nuevo, va a parecer que he estado luchando con un tigre en vez de corriendo. Bajo corriendo con precaución hasta que se llega a un camino donde ya puedo aumentar algo el ritmo. Entro en Famorca y paro en la plaza donde han puesto un completo avituallamiento, es el km.29. Bebo un poco de coca cola y un voluntario muy amablemente me prepara un sandwich de mortadela con queso del que voy dando cuenta mientras me alejo subiendo caminando por una carretera. 
Completo avituallamiento.
Bueno, queda la subida gorda...., a la Mallada del Llop. Giro a la derecha dejando la carretera y empiezo a ascender por un sendero, miro hacia arriba y la subida impresiona pero me encuentro muy bien de fuerzas y voy subiendo con bastante facilidad (algo raro en mi). Mi ritmo, a pesar de ir "reservándome" es bueno, ya que poco a poco me voy acercando a corredores que llevo delante. Un pequeño tramo mas suave donde troto un poco cerca ya de la cima y afronto los últimos metros algo mas duros por un camino con muchas piedras sueltas que dificultan el avance, con las bonitas vistas a mi izquierda de una gran pared y el sonido de aves que supongo anidan allí.
Final de la subida a la Mallada del Llop.

En la parte fácil de la subida, casi llegando al final.
Oigo a dos corredores delante de mi subiendo por las piedras, miro y...., ¡ pero bueno..., sin son los descamisaos otra vez !, aprieto el ritmo alcanzándolos antes de hacer cima y parándome un momento a charlar con ellos (muy majos, por cierto). Algo de cresteo donde la pareja me cede el paso al ir yo algo más rápido y comienza una técnica bajada con mucha piedra suelta donde tras un pequeño susto decido bajar mas relajado.
Cresteo y bajada.
Ahora voy por un sendero de tierra con piedras y la dichosa vegetación molestando que va haciendo zig-zag. Llevo a un corredor pegado detrás desde el comienzo de la bajada con un buen ritmo pero en una curva vuelvo a tropezar con tan mala suerte de volver a golpearme otra vez en la misma rodilla y encima al intentar evitarlo he apoyado mis manos en una planta con pinchos (hasta ayer he tenido pinchos en la mano). El compañero se interesa y me ayuda a levantarme, le digo que estoy bien, le dejo pasar delante y con un fuerte dolor sigo la bajada por esta "bonita" senda. Llegamos a un avituallamiento en el que como me comentan que el siguiente está a tan solo 4 km únicamente bebo agua sin rellenar bidones para no llevar peso. Quedan 7 km para la meta y veo que si no me relajo demasiado puedo hacer la carrera en menos de 7 horas motivándome un poquito, así que aprovechando que en esta parte se puede correr mejor aumento el ritmo. Voy alternando camino con senda todo mas o menos corrible y llego al último avituallamiento en Abdet confirmándome el voluntario que la meta está a tan solo 3km y que hay que ir por una senda ascendiendo y al final una subida al pueblo. Llevo 6h38' y puedo bajar de 7h siempre que no tenga que andar mas. Bebo agua, vacio los bidones e inicio esta última parte comprobando que por la senda se puede correr bien ya que el desnivel es muy suave. Atravieso por debajo un puente y empiezo a ver a lo lejos casas, no tengo idea de cuanto queda y tengo 10' de margen. Ahora empieza la "subida" al pueblo que tengo que caminar pero es cortita llegando enseguida a zona asfaltada. Entro a una calle (joer que cuesta) que me obligo a hacerla corriendo donde hay bastante gente ya animando, hago unos últimos metros en bajada y entro en meta con un tiempo de 6h56'11", posición 60 de 154 llegados.
Mi entrada en meta.
Y bueno, tras hidratarme convenientemente y coger fuerzas haciendo uso de la barbacoa que montaron en meta me voy en busca del coche bastante contento con el resultado. Es de las mejores carreras que me han salido, haciendo las subidas con una facilidad que parecía que otro llevaba mi ropa y llegando bastante fresco a la meta, con ganas de mas. Muy buena organización con unos avituallamientos en sitios muy bien escogidos y muy bien balizado todo. Carrera muy recomendable.