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sábado, 5 de junio de 2021

I EDICION 6 HORAS CIUDAD DE MULA

 


 

Segunda carrera en la que participo con este formato, muchas horas y muchas vueltas. En esta ocasión es una prueba organizada por el gran Manolo Rico en la bonita localidad de Mula, muy cerquita de casa, así que no tengo excusa para no ir y además me vendrá bien como otro entrenamiento de calidad para mi objetivo del mes de Julio en Portugal.

El domingo, madrugando lo justo, salimos hacia Mula mi compañero Buendi, que también participará en la carrera de 6 horas y yo, llegando en apenas media hora al parking del circuito donde se desarrollará esta I Edición. Nos acercamos a por los dorsales y empezamos a saludar a algún que otro conocido, incluso hay participantes que también estuvieron en Ciudad Real.

No hemos traído ninguna mesa para dejar nuestras cosas y  Fernando Soriano que también ha venido a esta carrera desde Huelva junto a su novia, muy amablemente nos deja que nos acoplemos. Al lado hay otra mesa con unas chicas muy simpáticas. Me suena el nombre de alguna y creo que todas pertenecen al mismo grupo de whatsapp en el que estoy y algún que otro corredor también.

Okupando mesas.
 

Recogiendo los dorsales.

El recorrido es un circuito urbano asfaltado que consta de dos rectas de 500 metros separadas por una mediana con palmeras , con 2 giros de 180º (alguno de los buenos derrapa seguro). La previsión del tiempo es de sol y unos 29º aunque de momento está nubladillo y corre una brisilla fresca que me hace dudar sobre cómo salir. Al final me armo de valor y decido salir en manga corta.

Todos a la zona de salida con mascarilla, manteniendo la distancia de seguridad y casi puntualmente, a las 8,  salimos los de las 6 horas y las 3 horas con relevos.

En nuestras posiciones de salida.

Seguimos posicionados.
 
Esperando a la salida(c.p.) con Buendi.

Tengo clara mi estrategia. Haré como en Ciudad Real, ritmo cómodo y caminar aunque no esté cansado, buscando terminar desgastándome lo justo. Comer, sé que no comeré nada e intentaré hidratarme bien.

Salimos, dejándome llevar por los corredores que tengo cerca. No necesito mirar el reloj para saber que voy más rápido de lo que quería. Bueno, no pasa nada, ya frenaré y caminaré cuando llegue el momento. En la segunda vuelta coincido con una de nuestras vecinas  que lleva mí mismo ritmo, es Sarah, tan simpática como buena corredora. Pasan los kilómetros y no variamos el ritmo, sigo creyendo que es algo rápido para aguantar 6 horas así. Veremos si no me arrepiento.

Fernando Soriano liderando la prueba, Julio y Pedro Serna a rueda.

Buendia, Sarah y yo. Sólo nos faltan 6 horas.
 

Empiezo a beber muy pronto y no han pasado ni 5 kilómetros cuando ya tengo que parar para ir al baño. Dos kilómetros después tengo que volver a parar, ¿pero qué pasa?..., me extraña mucho porque hace 15 días no fui hasta que llevaba corriendo 8 horas. Supongo que será porque estoy bebiendo mucho más. Espero que no siga la cosa así porque cada vez que paro pierdo bastante tiempo. Es lo que tiene manipular peso.

Sigo con Sarah con un ritmo muy bueno, clavando los tiempos. Parece que le voy haciendo de liebre y pasamos los primeros 10 kilómetros en 56’. 

De liebre.
 



El circuito tiene buen asfalto y es cómodo correr por él. Cuando se coge la recta de contra meta hay una brisa bastante fresquita que luego agradeceré aunque ahora para mí no es nada agradable. Cuando se cumple la primera hora, dan la salida a los corredores que participan en la prueba de las 4 horas, habiendo un poquito de más ambiente en el circuito.

Mi compañera para en el avituallamiento y nos separamos, de momento. Me quedo solo pero constantemente voy coincidiendo con corredores y en estas carreras saludas mucho.

Paso el medio maratón en 1h56’. Sigo más rápido de lo que tenía pensado pero voy muy cómodo y con fuerza, por lo que decido seguir así hasta que el cuerpo me pida ir más lento.

En casi todas las vueltas me acerco al avituallamiento de la organización a por agua o coca cola, donde una voluntaria, Ana Barrancos, te atiende con mucha simpatía. Estoy bebiendo bastante y creo que este puede ser unos de los motivos por el que vaya tan bien, o es esto, o la vacuna que me pusieron el martes anterior.

La símpática y amable Ana Barrancos.

 Kilómetro 30 en 2h48’. ¿Dónde vas, loco?, que aún te quedan 3h12’... Me miro a ver si soy yo el que corre u otro está llevando mi ropa, ah!, pues soy yo! Bueno, vamos a aprovechar mientras dure…

El cielo está abriendo un poco pero el sol no llega a salir del todo, aunque hace algo más de calor, sobre todo en la recta de meta donde no corre nada de aire y ahora sí que se agradece hacer el giro de contra meta y encontrarte esa brisa que refresca bastante. Seguimos dando vueltas y saludando. Me fijo en que Eva lleva la camiseta de “Los Tractores”, el club de mi buen amigo Pedro, el primer hombre con el que dormí (es una bonita historia sucedida en los 101 de Ronda 2013) y le digo que cuando le vea le mande saludos, bueno, no le dije eso pero por aquí no lo puedo poner. 

Eva, siempre sonriente y animando iniciando la recta de la brisa.

Cuando coincides con un conocido charlas un ratito durante los metros que vas a su lado o simplemente cruzas alguna que otra palabra de ánimo. Esto te distrae bastante y es de agradecer. 

Pedro Serna y Fernando Soriano.

Buendi y Ginés Soto.

Araceli y su ritmo constante.

Isika, poseedora del record español de 50 millas.

Alberto Plazas. Cada vez que pasaba me despeinaba de lo rápido que iba.

Mi paisano Guillermo.
 
Ginés Macia. Otro loco que vuelve a la Pt281.

Sigo a lo “loco”, pasando el maratón en 4h08’. Ya solo quedan 2 horas y aún me quedan fuerzas, caminando solo unos metros mientras me bebo lo que cojo del avituallamiento. Veo a Buendi sentado, parece que vuelve a tener el problema con la rodilla y ha parado a descansar, ¡vaya, espero que no sea nada!. Yo sigo a lo mío y en la siguiente vuelta ya está  correteando de nuevo casi recuperado del todo.

Exprimiéndome aprovechando el efecto de la vacuna.
 

Los corredores de las 4h finalizan quedándonos únicamente los de las 6. Mi ritmo ahora si ha bajado pero aun así, no está tan mal, pasando los 50 kilómetros en 4h 56’ (en las 12 horas de Ciudad Real, los pasé en 6h 15’). La verdad es que iba algo sorprendido del ritmo que llevaba y sobre todo sintiéndome bastante bien.

Queda menos de 1 hora y se va viendo ya a algún que otro corredor caminando. Pienso que si me exprimo un poquito en lo que falta podré acercarme a los 60 kms y eso me da motivación extra, así que prácticamente sigo sin caminar nada, solo lo justo en los avituallamientos.

Últimas vueltas de nuevo en buena compañia.
 
La recta del calor.

Últimos minutos y última vuelta donde vuelvo a coincidir son Sarah, cayendo en la cuenta de que va a ser la ganadora de las féminas. Bonita forma de terminar. Me dice que apretemos el ritmo (me costó un poquito) y justo antes de llegar a meta me echo a un lado para que pueda disfrutar de su llegada y la merecida ovación de público y organizadores.

 Yo entro después y tras recibir la felicitación de Manolo y mi merecida medalla me voy directo a agradecer a Ana su amabilidad conmigo y con los demás corredores en el avituallamiento, cosa que me agradece ofreciéndome una cerveza fresquita.

Me siento a descansar al lado de donde he dejado mis cosas y empiezan a llegar corredores/as, felicitándonos y empezado a sacar bebidas y comidas. Parecía que estábamos de camping, ¡que preparada viene la gente! (una pena que a mí no me apeteciera nada).


Podium Cat.A Masc. Fernando Soriano, Juan Bofill y Ginés Soto.

Podium Cat.A Fem. Sarah Ann Watkins y Araceli Guerra.

Podium Cat.B  Pedro Juan, Servidor y J.A.Buendía.
 

Comienzan a dar los trofeos y cuál es mi sorpresa cuando me nombran como segundo en mi categoría. ¡Vaya!, la verdad es que no me lo esperaba.

Me costó levantarme para ir a por mí copa pero mereció la pena. Fue un bonito broche final para como se había desarrollado el día y lo mejor, acabar con tan buenas sensaciones a pesar de haber corrido tan “alegremente”. Al final conseguí 58 kms y 680 metros en las 6 horas. No llegue a 60 pero me quedé igual de contento (y cansado).

Muchas gracias a la organización por todo. Felicitar a todos los que participaron y fue un placer conocer y ponerles cara a muchos de los corredores/as de los que solo sabía su nombre.

Nos vemos pronto.

 


sábado, 22 de mayo de 2021

12 HORAS ULTRAFONDO DE CIUDAD REAL

 

Todas las fotos se han optenido del fotógrafo de la prueba, Carlos García- Donas Fernández.

 

Hacía ya tiempo que tenía ganas de participar en una prueba con este formato, muy larga y en pista, así que, cuando me enteré de que en la ciudad de mi club de adopción, Corriendo por el Campo, se iba a realizar la I edición de las  12 Horas de Ultra fondo de Ciudad Real, no dudé nada en inscribirme. Tendría la oportunidad de saludar a algunos amigos y me vendría bien como entrenamiento de cara a la Pt281 de julio. También podría resolver algunas dudas que tenía desde hacía tiempo, ¿es más dura este tipo de pruebas que las ultras por montaña?, ¿como se lleva mentalmente estar dando vueltas al mismo sitio durante tanto tiempo?, ¿me hubiera dicho que si Conchi si la hubiese pedido salir en 8º de E.G.B?. Lo único que tenía claro, era el tiempo que tardaría en realizarla y que no sería fácil.

Muchos estaréis pensando que la crónica de la prueba va a ser bastante aburrida (que listos sois), pero tranquilos que no contaré: Di una vuelta, después otra, y otra, y otra..., voy a meter algo de paja (c.p.) para rellenar. No digo que no os vayais a aburrir, pero os llevará más tiempo.


Salí junto a mi familia el viernes por la tarde con la intención de llegar a tiempo para recoger el dorsal y hacerme el test de antígenos, obligatorio para todos los participantes, pero el viaje se alargó más de lo esperado y si no llega a ser porque la organización tuvo el detalle de esperarme, no habría llegado a la hora. Ya en las instalaciones pude saludar a Paco Robles, un amigo que conocí hace dos años en Portugal, a Rodrigo “Toti” organizador de la prueba y a Iván Palero que también colaboraba con la organización. El test dio negativo.

Check-in en un céntrico hotel y a cenar en un bonito restaurante italiano con Miguel Ángel, José Antonio Buendía, amigos que haremos la Pt281 este año juntos, nuestras mujeres, Mónica, Inma e Isa, mi pequeña Claudia y también un amigo de Buendi que venía desde Huelva, Fernando Soriano.

Después de cenar, algunos  nos fuimos a pasear por el centro de la ciudad donde nos encontramos con mi buen amigo Quique, otro miembro (con perdón) del club CxC, alegrándome mucho de volver a verle y saludarle. Vuelta al hotel y a intentar dormir.

Al día siguiente a las 7.30 desayuné un croissant con manzanilla en una pequeña y solitaria cafetería del centro y a la hora convenida, Mónica acompañada de Miguel me recogió en el hotel y nos dejó a los dos en las instalaciones de la carrera donde para mi sorpresa estaba esperándonos JAN, el presidente de CxC. Un tío muy majo (no sé porque hablan tan mal de él los del club). Charlamos un ratito, le pedí un aumento para renovar con ellos y se marchó a seguir con sus cosas de trabajo.

La organización nos tenía preparadas unas mesas con sillas al lado de la salida (c.p) debajo de una arboleda para que dejáramos nuestras cosas. En mi caso, una nevera con bebidas variadas, bolsa con ropa y otros complementos y otra bolsa con comida para hacer experimentos. También nos pusieron unas carpas ya que la previsión era de bastante sol.

Santiago, Jan y Miguel a mi derecha. Iván Palero a la izquierda.

 Saludé a Santiago y Ramón, más amigos del club y mientras me daba los últimos retoques, me fijé en que entre los participantes había corredores que conocía o seguía en las redes sociales, como el campeón de España Iván Penalva, Rubén Delgado y la pareja argentina Patricia Scalise y Nicolás Kierdelewicz. Prácticamente todos los participantes se conocían y supuse que eran corredores habituales de este tipo de pruebas, algo así como una gran familia.

Charlando con Paco Robles antes de la salida.

 Nos avisan de que fuéramos acercándonos a tomar posiciones, tanto los corredores de las 12 horas como los de las 3 horas, en la que estaba inscrita Inma, la mujer de Buendía y puntualmente a las 9.00 dieron el pistoletazo (literal) de inicio de la carrera.




 Desde la primera vuelta, “los buenos” o los que querían hacer buena marca como mi amigo murciano, empezaron a destacarse del resto. Desde el comienzo, Iván, se puso detrás de otro corredor que le hacía como de liebre y con un ritmo increíble para esta distancia, empezó a alejarse y a doblarnos a todos. Los de las 3 horas también llevaban un ritmo muy bueno y el resto, más tranquilos.

Iván Penalva con su liebre particular.

Mi estrategia la tenía muy clara, quería probar con un ritmo cómodo que me permitiera terminar las 12 horas en buen estado, haciendo tramos caminando aunque no estuviese cansado de correr. También probaría cosas nuevas en tema de alimentación.

El día tenía pinta de que iba a ser caluroso pero a esa hora corría una ligera brisa fresquita que nos acompañó durante toda la jornada y decidí salir con térmica de manga larga y corta encima. De momento estaba muy a gustico.

Al comienzo íbamos todos más juntos y cuando coincidía con algún amigo cruzábamos alguna palabra o tontería. A pesar de lo pronto que era ya había gente animando desde la zona de avituallamientos, como Quique, que había madrugado para venir a vernos.

Las primeras vueltas todos muy juntitos.

 

Miguel junto a Ramón. Detrás Santi y yo charlando.

Los kilómetros los iba haciendo sin ninguna dificultad a excepción de un dolor en la rodilla izquierda por una tendinitis que me apareció una semana antes y que no se va. Pensaba que el dolor remitiría según pasara el tiempo pero no era así y empecé a preocuparme. Tampoco mejoraba cuando me ponía a caminar. Lo mismo cuando cambiemos a las 12.00 m. el sentido de la marcha la cosa mejore, si no tendría que valorar la opción de pararme y abandonar.

Lo que más me costó en esta primera parte fue tener que ponerme a caminar cuando llevaba apenas 9 kilómetros corriendo yendo tan fresco como iba y ver como todos los demás seguían corriendo y doblandome varias veces, pero mi objetivo era el que era y había venido a esto. Desde fuera si miraban no se sabía las posiciones, bueno, ni desde dentro al ir todos tan mezclados y había que esperar a que las dieran cada ciertas horas por megafonía para "situarte".

Inma coincidiendo con la cabeza de la prueba de 12 horas.

 

Nico Kierdelewicz por delante de Ino y J.A.Buendía.

Le dijimos que la camiseta no era bonita, pero no le importó.

Patricia Scalise liderando el grupo.

Miguel junto a Bárbara Campos.

Patricia siempre sonriente.

Los corredores que participaban en la prueba de 3 horas terminaron (Inma, finalizó en 1ª posición, felicitándola en uno de mis pasos por meta) y nos quedamos solos los de las 12. Hacía algo más de calor ya, pero aguanté aún unas cuantas vueltas con la térmica puesta (yo, es que soy muy friolero). Mi rutina seguía siendo la misma, varios kilómetros corriendo y uno o casi dos caminando.

Merecido podium de Inma.

 Paso el maratón en 4h58’,  cumpliendo objetivos con el ritmo y bebiendo regularmente, algo poco habitual en mí. En tema comida, de momento me apañaba con varios trozos de melón, medio plátano y un puñado de anacardos. Me sentía bien y sin hambre, por lo que de momento seguiría así.

Para mitigar un poco el efecto del sol a estas horas, la organización colocó una manguera a media pista y así los corredores podríamos refrescarnos. No sé si esto suele hacerse habitualmente pero fue un detalle por su parte. A las 15.00 p.m., otra vez cambio de sentido coincidiendo con la salida de los participantes en la prueba de las 6 horas. Mi dolor de rodilla, por fin,  se quedó solo en un murmullo y ya más tranquilo fui en busca de los 50kms., que pasé en 6h12’.

 Como imagino que os estáis aburriendo un poco los que hayáis aguantado leyendo hasta aquí,  voy a hacer un inciso y también os pongo unas fotitos…

Como véis por el pantalón, Miguel sigue creciendo.

Sabe que soy más fotogénico y siempre me tapaba.

Acompañando a Buendi unos metros.

Rubén Delgado.

Nico

El líder de la prueba.

Este no sé quién es.

Toti animando en un paso por meta.
 
El gran Paco Robles.


Fernando Soriano (este es de los buenos.)


Ramón García
Lo mismo alguno se pregunta si dar tantas vueltas a una pista es aburrido. No, no lo es (quizás cuando lleve varias pruebas de este tipo digo lo contrario). Si es cierto que en las carreras por montaña, los bichos que te encuentras o las vistas te distraen bastante, pero aquí, el cruzarte constantemente con corredores, saludar y animar cada vez que coindices con alguno, o charlar muy a menudo, te distrae también. La música que suena sin parar ayuda y la gente animando, como Rodrigo e Iván, que cada vez que pasábamos por meta, en todas las vueltas, pero en todas, no en casi todas, en todas (y algunos hicieron más de 300), te animaban, te daban agua, lo que quisieras y eso, la verdad, es de agradecer y te motiva. Otra cosa que me gustó es tener la opción de dejar cualquier cosa en tu sitio del avituallamiento y olvidarte de meter lo que creas que necesites en una mochila y cargar con ella. También todo está más controlado y si alguien quiere ir a verte puede hacerlo a cualquier hora.

En cuanto a que tipo de carrera es más dura?, Si quieres hacer buena marca?, este formato, sin ninguna duda.

Fin del inciso. Seguimos con el rollo…,

18.00 p.m. Nuevo cambio de sentido. Todo sigue casi como al principio aunque cada vez se ve a más corredores caminado, incluso algunos que deben de haber cumplido sus objetivos o no, han estado parados bastante tiempo en el avituallamiento y vuelven a salir a la pista más tarde. Sigo saludando a Miguel, Buendi, Santiago, Paco Robles y Ramón cada vez que nos cruzamos y con el resto, como el roce hace el cariño también nos damos ánimos cada vez que coincidimos durante una vuelta. Este es el día que más veces he saludado en mi vida. Llevo un tiempo fijándome en un corredor con una camiseta de los 90k Caravaca de la Cruz que corrí en el 2018, supongo que es de la zona y en una ocasión que vamos juntos le pregunto. Es Ino, de Elche. Amigos comunes ya me habían hablado de él. Charlamos un ratito y me comenta que también participará en la Pt281 de Julio. Muy majo.

Ino, un habitual en este tipo de carreras.

Iván Penalva había bajado un poco el ritmo pero seguía en primera posición destacado. Patricia y Nico, los corredores argentinos, seguían corriendo con la misma soltura que en las primeras vueltas. Son los dos muy buenos en esto, de hecho Patricia se irá de aquí con el record de Argentina en la distancia, quedando 4ª en la general y 1ª fémina y Nico la 2ª posición. Los dos en Septiembre vuelven a la dura Spartatlon de la que ya han sido finishers en una ocasión. 


 Buendía seguía a buen paso (se nota que últimamente entrena conmigo) en busca de su objetivo. Paco Robles e Ino, que son muy expertos en este tipo de carreras seguían con su correr fácil que al final les llevaría a la 6ª y 7ª posición, con podiums en sus categorías.


 Miguel Ángel había ido toda la carrera a su aire, charlando con unos y con otros, lo mismo que hace cuando no corre. Solo tuvo un pequeño problemilla unas horas atrás pero ya estaba del todo recuperado. Ramón lo estaba haciendo muy bien para ser esta su primera prueba de este tipo y Santiago, con el que más tiempo coincidí sobre todo en las últimas vueltas, también lo estaba haciendo muy bien para ser su primera vez y eso que hace muy poco hizo la Ultra de Sierra Nevada. 

Yo seguía con mi plan. Con buenas sensaciones y fuerza a pesar de seguir sin comer, aunque algo preocupado porque hacía más de 6 horas que no había hecho pipí, bebiendo muchísimo y con una uña del pie que empezaba a molestarme bastante.

Iván, el ganador de la carrera (es el de atrás).

No sé de que nos reíamos.



Buendi, haciendo muy buena carrera.

Quedan solo 2 horas y es la primera vez que me siento unos minutos a beber agua con gas que había traído. En el avituallamiento están Pepe y el Pelu, más miembros del club. Pepe aparte de animar está haciendo de asistente. Un tío muy majo y atento al que casi le convenzo para que me diera un masaje. With a happy ending?, no way, me dijo.

 No me entretengo mucho y sigo mi marcha. Me pongo a la altura de una chica de naranja que está haciendo las 6 horas. En la publicidad de su pantalón pone que es de Coslada, paisana mía,  así que ya tengo excusa para charlar con ella. Es Susana y me comenta que ya le habían dicho que había otro madrileño por aquí (mi fama me precede). Una chica muy maja. A la vuelta siguiente veo a Buendía sentado y se le ve preocupado. Tiene un fuerte dolor en la rodilla (la cintilla seguramente) que le impide correr y parece que se va a retirar. Una lástima porque lo estaba haciendo muy bien.

Susana.

 Ahora estoy haciendo media vuelta corriendo y media caminando, queda solo una hora y por megafonía anuncian que estoy a punto de hacer 50 millas (11h10’). El dedo me sigue doliendo, sobre todo cuando cambio de caminar a correr (luego vi que lo tenía bastante mal), pero es soportable. A mi compañero murciano le veo por la pista y me alegro, hace unas vueltas caminando/trotando y se vuelve a sentar, recupera y vuelve a salir, pudiendo terminar la prueba subiendo al pódium en su categoría.

Merecido trofeo.
 En una ocasión que paso por la zona de avituallamiento escucho que me llaman, es mi hija Claudia. Mi familia y la de Miguel han venido a vernos finalizar. Me paro un momento a hablar con ellos y sigo para hacer los últimos kilómetros. 

Con mi pequeña. Detrás, Pepe y el Pelu.

Coincido unas vueltas con Santiago y al pasar por meta nos dan un palito con nuestro número de dorsal. ¿Será de recuerdo?, pero no, es para otra cosa.

Queda menos de un minuto, aprieto un poco y cuando suena un segundo disparo, dejamos el palito que nos habían dado en el suelo para que midan bien los metros finales. 

Fin de la carrera. 

Al final salieron 213 vueltas y 85k 287mt. Buen resultado para como me planteé la prueba.

Últimas vueltas.
 Me acerco a meta y felicito a la mayoría de los corredores con los que he coincidido durante estas 12 horas. Felicito también a Toti e Iván por la gran prueba que han organizado y tras descansar un ratito, una ducha y a cenar con Miguel, Buendi  y familias.

Me gustó la experiencia, fue un buen “entrenamiento” de calidad y acabé como quería, sin desgastarme mucho y cansandome lo justo. Al final no probé nada de la comida que traje pero por otro lado pude comprobar que no me fue mal sin comer. Quitando lo del dedo, que me alegré de que me sucediera aquí para poder buscar solución, el resultado fue bastante positivo pasando un bonito fin de semana.

Áun me queda una duda por resolver.

Para más información y clasificaciones, pinchad en este enlace:12 horas Ciudad Real