Tras hacer las 12 horas
de Ciudad Real en pista, me quedé con ganas de repetir en este formato y cuando
me enteré de que en Santander habría una prueba de similares características,
decidí inscribirme, aunque en esta ocasión participaría en 24 horas.
Días previos a la fecha
no estaba yo muy animado y tenía pocas ganas de correr, la verdad. De hecho
estuve a punto de anular el viaje y hasta la noche anterior no les confirmé a
mis compañeros, José Antonio Buendía y Manolo Rico, que me iría con ellos y no me arrepentí, porque pasé un fin de semana bastante entretenido.
El viernes por la mañana,
Buendi vino a recogerme a casa y
seguidamente fuimos en busca del último componente del trío, iniciando el viaje
algo mas tarde de lo acordado (por mi culpa). Aunque el trayecto era largo, yo
iba preparado con un libro que empecé hacía varios meses pero nunca encontraba tiempo para dedicarle, así que, aproveché el viaje para ponerme al día con él y solo levantaba la cabeza para escuchar algunas de las historias de mis
dos veteranos compañeros.
 |
Recién salidos. |
 |
Leyendo. |
Paramos un par de ocasiones a echar gasolina y pasado
Madrid a comer, en Buitrago de Lozoya y
ya, casi acabando el libro sobre las 19 horas, llegamos a nuestro destino,
yendo directamente a por los dorsales.
 |
Comiendo e hidratándonos. |
En el original Pabellón de
Deportes donde los recogimos nos
encontramos a otro grupo de murcianos (los murcianos son como los japoneses, a
cualquier ciudad donde vayas te encuentras a unos cuantos), Pedro Serna, Alberto
Plazas, Pedro Agustín, Chusky, Isa Sandoval, Alicia Antón y Guillermo (este es
de Madrid, pero podría pasar por murciano perfectamente). La casualidad y una
parada a cambiar una rueda reventada del coche de nuestros amigos hicieron que
llegásemos a la misma vez.
 |
Al fondo, el original Polideportivo de Santander. |
 |
El Parque de las Llamas. |
 |
El circuito por donde transcurrirá la prueba. |
Como el Polideportivo
estaba justo en el parque donde se realizaría la prueba, aprovechamos también para
echar un vistazo, saludando a más gente,
y después, al hotel a dejar las cosas, o eso pensaba yo….
El amigo Buendía me dice
que ha habido un problema con las reservas y que solo ha encontrado sitio en la
Pensión Luisito. A mí, que un 3 estrellas casi me parece cutre, espero que esté
bromeando, no me veo durmiendo en una pensión, pero no, no es broma y encima
solo hay sitio para dos, por lo que él dormirá en su coche. Intentamos solucionarlo llamando a ver si
algún compañero tenía hueco en su hotel, pero nada, así que montamos en el
coche “cama” y nos vamos a buscar nuestro alojamiento, que todo hay que
decirlo, estaba muy bien situado pegado a la playa del Sardinero. Buendí se va
a aparcar y nosotros vamos al chek-in.
 |
Pensión Luisito. |
Entramos en la pensión,
que en los años 40 sería el no va más, pero ahora no y vamos al rincón de la recepción (literal) donde una
señorita mientras nos registra (no literal), empieza a comentarnos una
serie de normas que yo escucho mientras miro mi móvil. Únicamente levante la vista
en dos ocasiones; cuando dijo que el baño era compartido con otras 5
habitaciones y cuando comentó que la pensión se cerraba con llave de 00.30 a
8.30 y que en ese horario no se podría ni entrar ni salir. Y si hay una
urgencia o un incendio? , no pasa nada, habrá un señor por aquí “haciendo cosas” y le
podéis llamar al móvil, -nos contesta- mientras la seguimos por las escaleras con la tranquilidad de que dependeremos de que haya cobertura ante una urgencia.
Nos enseña los dos baños
compartidos, muy limpios, eso sí, y se detiene delante de una pequeña puerta que
yo creo que es un armario, pero no, es la entrada a nuestra pequeña y sobria
habitación con dos minúsculas camas. No pasa nada, aquí hemos venido a correr….
Dejamos nuestras cosas, nos vamos los tres a dar un paseo por la playa y tras cenar en un Pizza Hut donde no estuve muy hablador (preocupaciones mías), nos vamos a dormir.
 |
De cena. |
 |
De turismo por la bonita Playa del Sardinero. |
Dos veces me levanté por
la noche para ir al baño (me hidraté demasiado, la próstata bien, no
preocuparse) y las dos veces pensando que cómo alguien saliera a la vez y me
viera en calzoncillos, o despertamos a todos con los gritos o lo mismo surge
algo….
Manolo a las 7.15 en pie,
yo seguí despierto pero en la cama. Total, hasta las 8.30 no podríamos salir….
Y a esa hora bajamos para ir a desayunar con el otro componente del casi trío a
una cafetería muy cerquita del Casino.
Unas últimas compras en
el súper y nos vamos al Parque de la Vaguada de las Llamas, aparcando justo al lado del Polideportivo. Instalamos nuestro
chiringuito en la zona de meta y esperamos pacientemente a que lleguen las 12.00
disfrutando del buen ambiente.
 |
Preciosas las vistas por la mañana. |
Dos simpáticas chicas nos
piden permiso para ponerse a nuestro lado, son Araceli y Rosa, con las que
coincidí también en las 6 horas de Mula y por el otro lado tenemos a Isika y Alicia, mejor acompañados no
podemos estar. Veo a Nicolás de las Heras y me acerco a saludarlo (le conocía
pero no en persona). Un tío súper majo, que no sé porqué, tiene fama de ir empujando a la gente en las carreras. Charlamos
un ratito y en nada nos indican que vayamos a la salida (c.p) para colocarnos
(c.p). El circuito tiene unos 1.900 metros y rodea un pequeño lago que está en
medio de este bonito parque. Dan la salida, y comenzamos la prueba a la vez,
los corredores de las 3, 6, 12 y 24 horas.
 |
La salida (c.p) |
 |
Esto fue lo mas cerca que estuve del Buendía. |
No tenía ningún objetivo
ni estrategia previa, pero en el viaje escuché a Manolo que hablaba de un
método (Galloway) que estaba siguiendo otro amigo (Javier) y me pareció
interesante, así que decidí probarlo yo también, con alguna variación. Hala!, a
improvisar un poquillo y con calcetines a estrenar también.
 |
Mi segunda vuelta. |
Al ser un circuito más
largo que una pista de atletismo, los buenos,
tardan más en doblarte y tampoco se veía el otro lado debido a la
vegetación, esto parece una tontería pero te podías pasar mucho tiempo sin ver
a nadie como si estuvieras corriendo solo y te lo hacía un pelín aburrido.
 |
Aquí ya llevaba muchas mas. |
Eso sí,
cuando te cruzabas con alguien, todo eran ánimos y saludos. Incluso Pedro Serna
y Nico, los líderes de la prueba, siempre tenían una palabra de ánimo cuando te adelantaban
, aunque las primeras veces, cuando oía que llegaba Nicolás me apartaba un
poco, no vaya a ser que los rumores
fueran ciertos….
 |
Pedro Serna y Nicolás de las Heras (muy majos los dos) |
 |
Siempre con una palabra amable. |
Terminan las 3 horas quedándonos
menos participantes. Yo sigo con mi estrategia y no me va mal, aunque sé que no
haré gran marca (digamos que estaba pensando más en carreras futuras). Seguimos
cruzándonos, animándonos o charlando en los momentos en que se caminaba, como
con Araceli.
 |
Araceli. Subcampeona de las 12 horas. |
 |
Rosa. 2ª clasificado cat. |
 |
Chusky |
 |
Guillermo. |
Terminan las 6 horas, siendo
ganadora la Stra.Sandoval, que me dobló unas cuantas veces, pero daba gusto
verla pasar siempre sonriente. Y en chicos, Pedro Agustín, otro pedazo de corredor, que lo
mismo te gana una carrera que te cambia una rueda.
 |
Alicia Antón. Campeona de las 12 horas. |
 |
Alberto Plazas y Pedro Agustín, campeón de las 6 horas. |
 |
Isika Sandoval, siempre sonriente y volando(literalmente). Campeona de las 6 horas. |
 |
Parando en el avituallamiento a por un Nestea (la meta se voló). |
Misma rutina, caminar y
correr el doble. Sigo saludando. A Buendía, que tiene pinta de que lo va a
hacer muy bien(a pesar de dormir en el coche), a Manolo, que no descuida la
hidratación, a Araceli, a Claire, una británica muy simpática, a Alberto que va
como un cohete en la prueba de 12h y como el roce hace la amistad, empiezo a
saludar a otros compañeros que no los conocía de antes.
 |
El mákina de Buendía. Subcampeón de las 24 horas. |
 |
Cesar, un chaval muy majo que conocí en persona aquí. |
 |
Este no se quién es. |
 |
Manolo, incombustible. |
 |
Vaya par!. Que buenos son los dos ..... |
En estas carreras se
piensa mucho y uno de estos pensamientos es en el viaje de vuelta, que si los
tres que hemos venido juntos no dormimos, quien va a conducir? Porque hay que
volverse justo al terminar. Y se me ocurre que como yo no busco ningún objetivo
y mis compañeros si, “sacrificarme” por el bien común y cuando llegue a las 12
horas irme a dormir y cuando me despierte hacer lo que quede de
carrera. Se lo comento a Manolo y le parece bien el plan. Ok, decidido y sigo
corriendo más relajado el “problema” resuelto.
 |
Detrás de Alicia algo preocupado. |
Sobre las 22h la
organización nos prepara pasta. Yo hasta ese momento solo había comido unas
pequeñas bolsitas de frutos secos que había en el avituallamiento e iba con más
hambre que el que se perdió en la Isla, así que, en uno de los pasos por meta
cojo un plato y me siento tranquilamente a comérmelo, sentándome de maravilla.
Inicio la carrera de
nuevo con la misma rutina que he llevado desde el principio y cuando se va
acercando la hora de irme a dormir, me encuentro tan a gusto que decido cambiar el plan y pararme cuando
llegue a los 100 kms, en vez de a las 12h. Además se estaba mejor corriendo de noche que de día, sin nada de
frío ni de aire. Llegan las 00.00, los corredores de esa prueba nos dejan y yo
sigo corriendo tres horillas más hasta que llego a los 100 kms según el control
de contra meta. En la zona de avituallamientos, le comento a Andrés (control de tiempos) que me voy a dormir,
que no se asusten si no me vuelven a ver pasar. Entro en la carpa habilitada para
corredores, me pongo una térmica de manga larga, me echo al suelo usando de
almohada mi bolsa de deportes y al instante me quedo dormido.
Abro un ojo y veo
claridad, no sé qué hora es y pregunto en voz alta. Una voz contesta que son
las 7.30, hago un rápido cálculo, si salgo ahora me quedan casi 5 horas…, me da
un poco de pereza pero ya que estoy vestido habrá que ponerse a correr un rato.
Me levanto y al salir de la tienda doy los buenos días a Alberto Plazas y Pedro
Agustín que se sorprenden un poco al verme. Me voy para la meta y le digo a
Andrés que vuelvo al ruedo de nuevo, viendo que a pesar de haber dormido
4 horas solo he perdido 3 puestos, del 15 al 18, me acerco al avituallamiento donde
hay donuts (años hacia que no me comía uno) y tras el desayuno, me pongo a
correr, bueno, lo intento, porque al principio tenía las piernas tan tiesas que
parecía Chiquito.
 |
Recién levantado. Solo me quedaban 5 horitas más. |
Y lo que son las cosas…,
cuando me caliento empiezo a correr casi con normalidad y a estas alturas,
prácticamente soy el único que lo hace, comenzando a adelantar y doblar al
resto de mis compañeros. Una situación un poco extraña, que casi me daba corte
(ellos llevaban más horas en pie) y encima el público, que por ahí
estaba tan temprano, me aplaudían al pasar como si el bueno fuera yo y me acababa de
levantar….
Las dos horas y media
siguientes las hice corriendo sin parar, me encontraba muy fuerte (como para no
estarlo) y aunque podía haber continuado algo más, decidí seguir probando el nuevo método.
Ya quedamos muy poquitos
corredores y vas coincidiendo menos. En una vuelta Buendía me comenta que va
segundo, teniendo controlado al tercero. Está haciendo un carrerón. Manolo Rico
sigue incombustible también y Pedro Serna, aunque ha aflojado un poco sigue en
primera posición y así terminará.
 |
Pedro Serna terminando la prueba. Campeón de las 24 horas. |
 |
No he dicho antes que era incombustible?. |
 |
No se porqué le pongo tanto con lo mal que me cae. |
Corredores que ya han terminado sus pruebas están por
ahí animando y al ser un parque público, mucha gente que a esa hora está paseando, también anima, algo que se agradece bastante después de tantas horas en danza.
Queda ya muy poco para
finalizar y te dan un palito con tu
número de dorsal para que cuando suene un segundo disparo (señal de que son las
12.00 a.m y de que la prueba ha finalizado) lo dejes en el suelo donde estés. Yo
voy calculando para que no me pille muy lejos y cuando veo al pasar por meta que
queda un minuto me quedo parado junto a mis amigos murcianos esperando con ellos a que sonara el disparo.
Fin de la prueba y de mis primeras 24 h.
La verdad es que aunque hice
menos kilómetros de lo que me hubiera gustado, terminé contento por la nueva
experiencia y estrategia. La próxima vez me la tomaré un
poquito más en serio.
Al terminar y después de
ducharme fuimos a la entrega de trofeos aprovechando también para despedirnos de nuestros amig@s y
 |
Alicia Antón y Araceli Guerra. Podium 12 horas. |
 |
Podium 6 horas masculino. Pedro Agustín, Javier Calabuig y Eduardo Gomez. |
 |
Podium femenino 6 horas. Isabel Sandoval y Dolores Pérez. |
 |
Podium 24 horas. Pedro Serna, Jose Antonio Buendía y Oscar Dominguez. |
después de picar un poco en
un bar cercano salimos con dirección a Murcia. Yo conduciendo y mis amigos
durmiendo pero a las 3 horas tuvimos que parar a tomar un café porque a mi se
me cerraban los ojos y a quién nos encontramos en la cafetería de la
gasolinera?, al otro grupo de murcianos. Acho!! Si es que están por todas
partes.